Honduras
La crisis política del país toma otro rumbo. Las últimas manifestaciones a nivel internacional abren una luz al final del túnel.
Todo apunta a que el camino hacia una solución definitiva se podría registrar en los siguientes días.
El ex presidente Manuel Zelaya cesó en sus funciones el pasado 28 de junio, por sus múltiples violaciones a la Constitución y por irrespetar una orden judicial que le impedía llevar a cabo una consulta para luego convocar a una asamblea constituyente para derogar la Carta Magna.
Su lugar lo ocupó Roberto Micheletti, quien en ese entonces se desempeñaba como presidente del Congreso Nacional.
Desde entonces, hace 92 días, Honduras ha estado en crisis política.
El giro
Pero ayer la situación dio un giro, sino de 180 grados, pero al menos favorable para encontrar una solución definitiva.
El primer paso aparenta haberlo dado el presidente costarricense y mediador en la crisis política, Óscar Arias, quien consideró ayer en una comparecencia pública en Miami como un error el aislar a Honduras.
"Lo peor que le puede pasar a la comunidad internacional es querer aislar al gobierno de facto, más bien debemos estar en comunicación con él, que escuche nuestros consejos", indicó Arias.
El mandatario tico también dijo que nada ameritaba el derramamiento de sangre en Honduras, por lo que instó a que los demás líderes latinoamericanos no contribuyan a "atizar el fuego".
Afirmó que no le gustaría ver a Honduras convertida en una especie de "Albania centroamericana".
Otra clave
Ya la segunda luz en el camino que se observa es la surgida la noche del pasado lunes en la Organización de Estados Americanos (OEA) ya que no hubo consenso respecto a desconocer las elecciones de noviembre próximo, es decir que la comunidad internacional podría impulsar la salida a este conflicto a través de las elecciones.
Y en tercer lugar, trascendió en medios importantes estadounidenses en el sentido de que se estaría gestando un plan para que el ex presidente de la República retorne al poder de manera temporal para luego renunciar a su cargo y de esa manera respaldar las elecciones.
A todos estos panoramas se suman situaciones especiales como el retorno al país de los embajadores, sobre todo de la Unión Europea, y el regreso de los diputados zelayistas al Congreso Nacional (en la sesión del lunes).
Igualmente, la posición de Estados Unidos respecto al retorno de Zelaya a Honduras y además el notable debilitamiento de la resistencia que apoya al ex presidente destituido. También se puede sumar a este favorable ambiente el rompimiento del silencio en un medio radial por parte del embajador estadounidense, Hugo Llorens.
Lo cierto es que todos los escenarios giran en torno a apoyar y respaldar la celebración de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre y de esa forma salir de la crisis.
En estos comicios se elegirá al nuevo presidente para el período 2010-2014, tres designados presidenciales, 128 diputados propietarios e igual número de suplentes del Congreso Nacional, 298 alcaldes municipales y unos dos mil regidores. Están convocados 4.6 millones de hondureños, según el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Para el gobierno de Micheletti estas situaciones podrían abrir el camino a una solución.
Hay que recordar que la interina administración ha considerado que con la celebración de los comicios se pondría el punto final a la crisis.
En ese sentido, el Canciller de la República, Carlos López Contreras, ha sostenido que "el Tribunal Supremo Electoral tiene rango de órgano constitucional con plena autonomía y funciones específicas", lo que da legitimidad de por sí al proceso.
Además de eso "las elecciones primarias de los candidatos de los partidos se celebraron en noviembre de 2008, bajo la supervisión de observadores de la Organización de los Estados Americanos".
Óscar Arias ha dicho que "esta crisis no se resuelve solamente con elecciones. Se resuelve con elecciones que sean reconocidas por todos y ese reconocimiento ha sido condicionado por algunos a la suscripción del Acuerdo de San José y será condicionado, por muchos, a que la campaña electoral respete las garantías democráticas".
Esas garantías se restituirían con el retorno de Zelaya, según Arias.
Irresponsabilidad
Por otro lado, el representante alterno de Estados Unidos ante la OEA, Lewis Amselem, dijo el lunes ante el Consejo Permanente de esa organización que el retorno de Zelaya a Honduras y su decisión de pedir refugio en la embajada brasileña fue "irresponsable e idiota".
Estados Unidos aclaró que no ha cambiado de posición sobre Honduras, aseguró ayer un portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, tras las críticas formuladas por el representante ante la OEA contra el presidente Manuel Zelaya por haber regresado al país. "Lo que dijo (el representante estadounidense ante la OEA) es totalmente coherente con nuestra preocupación", explicó Crowley.
Además, trascendió la existencia de un supuesto plan que contemplaría el retorno temporal del ex presidente Zelaya para luego renunciar, un día o una hora después, de haber asumido en su cargo, esto como parte de un acuerdo político para encontrar la paz en el país.
Posteriormente se conformaría un gobierno de unidad nacional. También incluiría amnistía política para Zelaya y sus funcionarios. Con esas luces se puede deducir que el acuerdo estaría enmarcado en la propuesta del pacto de San José que hizo Óscar Arias.
Pero esta posibilidad aún es consensuada con Micheletti y Zelaya.
Según las informaciones citadas por los medios internacionales, Estados Unidos estaría propiciando ese acuerdo.
Para muchos el ex presidente Zelaya estaría dispuesto a aceptar considerando que a nivel interno ha perdido apoyo de la resistencia popular.
Canciller mandó discurso a la OEA, pero no se leyó
Apelando al derecho de participación en la 64 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el canciller Carlos López envió su discurso para que fuera leído, pero eso no sucedió.
El documento, que incluyó 15 puntos, relata los hechos que llevaron a la sucesión constitucional del ex presidente Manuel Zelaya por lo cual solicitó a la ONU considerar esos aspectos antes de tomar determinaciones respecto al país. El canciller lamentó además la injerencia extranjera que ha afectado aún más la crisis nacional y condenó esas intervenciones de parte de algunos estados.
Cuestionó el aislamiento del que ha sido objeto Honduras por cuestiones ideológicos y que ahora pretenden desconocer el proceso electoral del 29 de noviembre para el cual están convocados unos cuatro millones de hondureños. Llamó a la reflexión sobre la responsabilidad de las naciones del orbe mundial y el respeto que deben tener sobre la situación en base a derecho internacional.
López Contreras dijo: "A los pueblos de las Naciones Unidas les pido que protesten el intervencionismo extranjero en Honduras; les pido que apoyen el proceso electoral de un pueblo que desea vivir en libertad". La carta no fue leída, según las informaciones ofrecidas por el departamento de comunicaciones de la Cancillería.
OEA no logró acuerdo para desconocer las elecciones en Honduras
La Organización de Estados Americanos no se puso de acuerdo respecto a validar o no el proceso electoral que se celebrará en Honduras el próximo 29 de noviembre.
Aunque el gobierno de Roberto Micheletti ha sido claro al manifestar que es el pueblo hondureño el que validará las elecciones de noviembre, esta es una buena noticia para el país, considerando que las elecciones se han propuesto como una salida a la crisis actual.
Países como Panamá y editoriales del influyente diario estadounidense, Washington Post, han sostenido que las elecciones presidenciales de noviembre son la única salida a la crisis política.
El Consejo Permanente de la OEA convocó el lunes anterior a una sesión extraordinaria para analizar la suspensión de algunas garantías constitucionales en Honduras y las elecciones generales.
El encuentro duró un poco más de diez horas.
La mayoría condenó la supresión de las garantías constitucionales, pero en el tema de las elecciones no hubo consenso.
Naciones como Estados Unidos, Canadá, Bahamas, Costa Rica y Perú se abstuvieron de determinar cuál será su postura sobre el resultado electoral del 29 de noviembre.
Otros países como Argentina y Guatemala mantuvieron una posición más extrema al sostener que se debía exigir solo la restitución del ex presidente Manuel Zelaya.
Ante la falta de consenso la OEA emitió una declaración en la que llamó al diálogo a la reconciliación nacional y al restablecimiento del orden democrático.
Honduras fue suspendida de la OEA el 3 de julio pasado, luego de la sustitución de Zelaya.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, afirmó que el diálogo constituye la "única" opción para resolver la crisis de Honduras y sostuvo que su organismo todavía cuenta con instrumentos para lograrlo, como el único "competente" para resolver el conflicto.
"La OEA todavía puede, con los instrumentos que tiene, trabajar para intentar un diálogo en Honduras y una resolución al problema democrático", dijo Insulza.
"Tal como están las cosas, hay un camino de ruptura, reconozcámoslo, no es una buena situación, pero espero que esa situación se rompa o se calme sobre la base de que ambas partes busquen un lugar de negociación", reiteró.
Y aunque no hubo consenso en el seno de la OEA, Insulza dijo que "existe consenso a que en el momento actual nadie reconocerá las elecciones, lo que algunos países no quieren es decir ahora lo que van a hacer en dos meses".