Honduras
El obispo de la diócesis de Santa Rosa de Copán, Luis Alfonso Santos, admitió ayer que firmó el pronunciamiento de la Conferencia Episcopal, en el que los obispos católicos calificaban los hechos del 28 de junio como una sucesión constitucional.
Pese a ello, ayer confió a la emisora Hrn que ha cambiado de opinión y que ahora cree que el 28 de junio hubo un golpe de Estado.
Para informar a Manuel Zelaya de su cambio de posición, dijo que intentó ingresar a la zona de Palmira, donde se encuentra la embajada de Brasil, pero los militares y policías se lo impidieron.
Santos reprochó que al obispo Juan José Pineda sí le permitieron ingresar.
"Yo había hablado ya del diálogo antes que Monseñor Juan José Pineda, lo que pasa que los medios no me entrevistan y no me pasan", dijo Santos con inexplicable resentimiento.
Santos fue increpado por los periodistas, quienes le consultaron por qué si firmó un documento donde avalaba los hechos del 28 de junio, ahora opinaba lo contrario.
El hombre de Dios dijo que "fue engañado" cuando le mostraron la orden de captura contra Zelaya y justificó su crucial decisión al firmar el documento a un estado de cansancio, ya que viajó desde Ocotepeque hasta La Esperanza.
Al preguntarle sobre el saqueo y actos de corrupción que pesan contra Zelaya, sus familiares y varios de sus ministros, el religioso tartamudeó y luego evadió la respuesta.
Respecto a los llamados a la violencia que hace Zelaya desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, dijo que "nadie está llamando a confrontación, la Constitución de la República es la que dice eso, no es la gente, el pueblo aquí hasta demasiado tranquilo ha sido hombre, es decir, el hondureño nunca agarra armas para dilucidar un problema político". Zelaya dijo: "patria, restitución o muerte" y la violencia estalló.