Honduras
Las elecciones de noviembre son la salida a la crisis política que agobia al país desde el 28 de junio, según la visión del mandatario Roberto Micheletti.
El presidente sostuvo que el país está listo para ese proceso y que "la democracia se sostiene con las próximas elecciones".
Micheletti, que sustituyó a Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio pasado por sus múltiples violaciones a la Constitución, expresó su malestar contra algunos candidatos presidenciales que han afirmado que "este es un pleito de Zelaya y de Micheletti".
Por el contrario señaló, "este es un pleito de Zelaya y de la justicia, no tiene que ver absolutamente nada con Micheletti".
Aseguró que a él lo eligió el Congreso Nacional "y eso me da la responsabilidad de dirigir el país por un corto tiempo como manda la ley".
Llamó a la reflexión a esos políticos y hasta calificó de "indignante" escuchar que esos políticos que mantienen "las mismas propuestas y las mismas posiciones".
Ellos "deberían haber cambiado por las circunstancias que se están viviendo en el país... la gente quiere llenarse de esperanzas y de fe de parte de quiénes van a administrar el país en el futuro".
No al boicot
El mandatario solicitó a los simpatizantes del derrocado mandatario Zelaya que no insistan en boicotear las elecciones.
Reiteró a otros sectores que no "intenten aprovecharse" de la situación política para "llevar agua a su molino".
"Queremos transparencia, así lo hemos hecho y lo haremos siempre, tratando de ganar la confianza y el respeto de la población hondureña".
Micheletti fue claro al señalar que los intentos por boicotear las elecciones generales de noviembre próximo se han manifestado desde la Embajada que Brasil tiene acreditada en Tegucigalpa.
En esa sede diplomática se encuentra el ex presidente Zelaya desde el pasado 21 de octubre, cuando ingresó al país de manera clandestina.
También se encuentran miembros de la resistencia zelayista que se manifiesta en las calles en contra de reconocer el proceso electoral.
Unos cuatro millones de hondureños han sido convocados a elegir un nuevo mandatario de la república, 128 diputados titulares e igual número de suplentes, 298 alcaldes y más de dos mil regidores en todo el país.
"También hay otros sectores del país (en contra del proceso) y de otros que no tienen la mínima esperanza de salir electos por la voluntad popular", señaló Micheletti.
Los candidatos zelayistas de la Unificación Democrática y del movimiento independiente, César Ham y Carlos H. Reyes, son los únicos dos candidatos que han manifestado que no reconocerán el resultado de las elecciones si Zelaya no es restituido en su cargo.
"La democracia se sostiene con las próximas elecciones el 29 de noviembre... le suplico al pueblo hondureño que vaya masivamente a votar, a votar por el candidato de su simpatía", pidió Micheletti.