Honduras
Uno de sus mayores objetivos es regalar un momento de alegrÃa a las personas.
Con esa labor artÃstica, los "payasitos de buses" que entretienen en las unidades de la ruta urbana también buscan ganarse el pan de cada dÃa.
Y es que en los últimos años estos comediantes han tenido auge en las ciudades, especialmente en la capital, donde transitan aproximadamente unos 35.
Con vestimentas extravagantes, maquillaje excesivo, pelucas llamativas, zapatos gigantescos, dispuestos a realizar bromas y trucos divertidos y, en pocas palabras, hacer "el ridÃculo" , este personaje es un sÃmbolo de diversión. Con sus ingeniosos chistes y actos de magia, muchas veces hace olvidar a los espectadores sus penas por un rato.
Hoy en dÃa estos artistas de la calle han conformado grupos y sirven como enganche para atraer el turismo; además, como en un trabajo formal, se han estipulado un horario laboral.
Para realizar esta admirable labor hay que tener talento, asà lo detalló Héctor RamÃrez, más conocido en el ámbito artÃstico como TubulÃn, quien lleva 14 en esta carrera, robando sonrisas, y es considerado uno de los pioneros de este ramo.
"Comencé en los circos, pero después decidÃ, hace 11 años, ser payasito de buses, robando las sonrisas de los pasajeros", comentó.
TubulÃn asegura ser el mentor de muchos, pues varios de sus compañeros han sido instruidos por él.
La joven Yolibeida Turcios, de 17 años de edad, conocida como Risitas, desde hace dos años se gana el sustento haciendo reÃr a las personas. "TubulÃn me ha enseñado muchas cosas. Solo si Dios me quita ese trabajo lo cambio, pero yo adoro lo que hago", dijo.
Junto a TubulÃn y Risitas hay tres payasitos más que conforman el grupo que se lleva en el sector del Centenario, en Comayagüela. Ellos son ChocotÃn (Marco Ruiz), Botoncito (Miguel Cáceres) y, el más pequeño del equipo, de 14 años, Taponcito (Rony Sevilla).
Como una familia comparten, en la hora del almuerzo, sus anécdotas y conocimientos.
Cada dÃa que pasa, estos artistas de la calle comentan que deben aprenden nuevos actos para presentar al público. En sus mentes deben imperar la creatividad e imaginación para entretener mejor a los espectadores.
Obstáculos
La mayorÃa de ellos son de escasos recursos y a diario buscan honradamente ganarse unos centavos para mantener a su familia. Pero ellos aseguran que en esa tarea constantemente son rechazados y hasta asaltados por la delincuencia común.
También se quejan de las autoridades policiales, ya que manifiestan que no les permiten trabajar en la plaza Central.
Los payasos de buses, como todo artista, deben cuidar de su salud, especialmente de la garganta, y lo único que piden es que las personas los apoyen.