Honduras
Muchos pensaban que con la crisis política la propaganda electoral iba a brillar por su contenido, pero ha sido todo lo contrario, ha sido insulsa, carente de creatividad en cuanto al tema de propuestas, pero a veces chistosa y pintoresca.
La crisis política no generó ningún tipo de cambio en la mentalidad de los postulantes a cargos, quienes siguen con la práctica de antaño de promocionarse a través de anuncios vacíos en los que predominan las canciones, la vestimenta y colores partidarios, los movimientos estudiados, las poses y gestos estereotipados y todo un conjunto de argucias que constituyen la puesta en escena del teatro de lo político.
Ofenden la inteligencia
El analista electoral, Adán Palacios, fue el primero en objetar la campaña de los candidatos a cargos de elección.
Según Palacios, "es una ofensa que aparezcan los candidatos pidiendo votar porque "yo soy bonito" y que "aquel es feo"; "vote por el Papi chulo", "por el presidente del empleo" y por el "Cambio Ya", en vez de mostrarse como un candidato capaz, inteligente y consciente de las necesidades de la población.
Ese tipo de políticos, agregó, dan la impresión de que desconocen que el país está sumergido en una crisis política muy profunda y que la sociedad está dividida y confrontada.
Según la opinión de los publicistas, en la presente campaña electoral ha faltado la construcción de un discurso verbal contundente, corto y directo, la composición visual, los elementos presentes e iluminación del contexto de la situación política, económica y política del país, así como los diversos niveles conceptuales del análisis del conflicto político que envuelve el atípico proceso electoral.
Espectáculo electoral
En ese sentido, la factoría de la comunicación en la elaboración de eslóganes, mensajes y discursos, y en dominio de las técnicas propias del cine, la publicidad y el marketing ha sido totalmente desastrosa.
La gente se pregunta ¿cómo es posible que un diputado que busca la reelección se promueva con el mote de "Papi chulo"?
El citado aspirante a volver al CN ha difundido su spot publicitario, en el que aparece en escena con varias mujeres, a las que saluda y les da un beso, "Llego, llegó el Papi chulo en la casilla 10", así dice la letra de la canción a ritmo de reggaetón.
Hay otros sobrenombres y slogan que caracterizan a ciertos aspirantes en la presente campaña: "el constructor", "la enfermera", "el del chocoyo", "la bailarina", entre otros.
"Noche Clarita", el mote con el que se identifica otro aspirante a ser reelecto diputado. Su spot, acompañado de un reggaetón aparece difuso en dibujos animados e insta al televidente a votar en la casilla 11 y a cantar el jingle como si fuera un kareoke de los más chistoso.
Por otra parte, ciertos publicistas no logran descifrar, menos los electores, el spot de un candidato presidencial donde aparece un juego de letras y dibujos con el signo de más y además se preguntan qué querrá dar a entender cuando en su campaña mediática dice que el "cambio" son los electores.
La campaña y su propaganda electoral, además de ser atípica, es pintoresca.
Ciudad de primera
Una candidata a alcaldesa utiliza como slogan "cero casaca y cero picardía en la alcaldía".
Los aspirantes hacen chiste de los anuncios; para el caso, el actual candidato a la releeción a la alcadía capitalina en su propaganda promete convertir a Tegucigalpa en una "ciudad de primera", a lo que una de sus contrincantes mujeres le responde que por la gran cantidad de baches y calles deterioradas, la capital es una ciudad de "primera" debido a que ningún vehículo la puede rodar en "segunda" velocidad.
Fotos y videos
También es cuestionable que ciertos candidatos a diputados y a diputadas se hacen propaganda en la televisión como los redentores de los pobres, de las personas de la tercera edad y de los discapacitados, que van a promover la educación, a combatir el desempleo y a proteger a la niñez desamparada y muchos de estos postulantes tienen tres períodos en el Congreso Nacional y ni siquiera han conseguido que se apruebe una moción en favor de sus "ideales".
Otro elemento a destacar en la propaganda electoral son los "retoques" y maquillajes de que son objeto los candidatos y candidatas. No podían faltar los videos en los que aparecen derrochando físico, repartiendo besos, abrazos e invitando a votar en la casilla tal o cual.
Lo anterior demuestra que casi todos los candidatos no tienen ni una sola propuesta para el pueblo hondureño y pretenden ganar el voto con una canción y un sobrenombre ridículo.
Palacios, que es el director del Mirador Electoral lamenta el sentido de la propaganda política de la presente campaña electoral.
Sostiene que se han visto algunos diálogos o debates, que a iniciativa de algunos medios de comunicación, universidades, sectores de la empresa privada y de la sociedad civil están obligando a los candidatos a hablar de propuestas concretas.
Sin embargo, precisó que es la sociedad la que está obligada a exigir a cada uno de los aspirantes a cargos de elección, principalmente a los candidatos a la presidencia que presenten un plan de gobierno estructurado.
Agregó, que el reto que tienen los presidenciables es elaborar un plan de gobierno que no sea producto de tecnócratas, sino que sea el resultado de una consulta amplia con los verdaderos representantes del pueblo, que es el que vive las necesidades, de no ser así, cualquier propuesta que se presente serán simples recetas vistas por las élites del país.
"La clase política del país debe darse cuenta que no puede continuar con las mismas posturas de siempre, tienen que tomar conciencia que ni los políticos, ni los partidos políticos ni el Congreso Nacional gozan de la confianza de la ciudadanía, tal y como lo refleja el Barómetro Latinoamericano, porque responden más a intereses particulares o de grupo que a los intereses de la población que los llevó al cargo".
Campañas intensas
Pese a todas las contrariedades de una campaña falta de propuestas y de ingenio para atraer el voto, la actual es y ha sido totalmente distinta a otras en donde primó la confrontación entre los participantes.
En otras elecciones, la campaña partidista fue intensa. Estuvo dominada por un lenguaje grosero y agresivo, que dejaba poco espacio para hablar de planes y propuestas de gobierno, hecho más notorio en los dos partidos mayoritarios.
Esto llegó al extremo de que la Iglesia Católica y otros notables de la sociedad civil, hicieron repetidos llamados a la cordura, la civilidad y al respeto del opositor contendiente, buscando bajar el tono ofensivo y poco cívico que prevalecía en los medios de comunicación.
El furor de la contienda estuvo alimentado por los los candidatos presidenciales de los partidos mayoritarios.
Falta de propuestas
La crisis política ha obligado a los contendientes a cambiar el discurso de la confrontación, pero no basta con ello, la población espera que quienes aspiran a dirigir la nación a partir de 2010 presenten planes concretos, ideas realizables y sobre todo, expongan sus proyectos para resolver problemas como la inseguridad, el desempleo, la educación, la producción y la salud.
Ley impone prohibiciones a propaganda electoral
La Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas establece que la propaganda debe mantenerse dentro de los límites de la moral y de la ética.
Prohíbe la propaganda anónima y la que promueve el abstencionismo electoral, el incumplimiento de la ley o el irrespeto a las instituciones políticas y a la dignidad de las personas.
Los propietarios, directores o gerentes de imprentas, medios de comunicación, cines o empresas publicitarias serán responsables por la impresión, transmisión y publicación de la propaganda anónima.
La Ley prohíbe fijar o pintar carteles, dibujos u otros anuncios similares en edificios, mobiliario o equipo utilizado por o de propiedad del Estado, monumentos públicos, templos religiosos, señales de tránsito, rótulos y demás objetos en las vías públicas y otros espacios dentro del derecho de vía.
Dentro de los cinco días calendario anteriores a las elecciones primarias o generales queda prohibida la propaganda política mediante material impreso, audiovisual, electrónico, radiofónico, magnetofónmico o de otra índole.
La Ley impone sanciones drásticas a quien infrinja lo antes descrito.