Honduras
Quienes han tenido en sus manos la responsabilidad de manejar los destinos de la ciudad han entendido a medias que el desarrollo de la misma depende en gran parte de su estructura vial.
En otras palabras, una red vial muy bien estructura trae progreso a las comunidades.
Pero el estado en que han permanecido las calles capitalinas, producto de la indiferencia y la falta de planificación, sigue siendo un eterno problema que viven a diario los 1.5 millones de capitalinos.
Entre estos afectados está Gerardo Rivas, vecino de la colonia Monseñor Fiallos.
Con tristeza, este ciudadano confiesa que ha sido testigo cómo las vías de su comunidad han ido cayendo en el deterioro a vista y paciencia de las autoridades competentes.
“En su tiempo fueron calles de verdad, ahora han desaparecido, y como siempre, los proyectos de reparación y mantenimiento quedan solo en promesas”, declaró Rivas.
Deterioro y abandono
La Monseñor Fiallos, donde Rivas, de 36 años, ha vivido toda su vida, forma parte del aproximadamente 60 por ciento de zonas de la ciudad que cuentan con calles en pésimas condiciones, de los 1,100 kilómetros que conforman la red vial capitalina pavimentada y no pavimentada.
Y es que las noticias no son nada alentadoras.
Recuperar en su totalidad la red vial y mantenerla en óptimas condiciones requiere de dos mil millones de lempiras anuales, a los que ni en sueños tiene acceso la Alcaldía capitalina, cuyas relaciones con el gobierno central no han sido las mejores, durante décadas.
Aunque la actual administración ha invertido 340 millones de lempiras en la red vial y 113 millones en más de 398,000 metros cuadrados de bacheo, esto no es suficiente para hacerle frente a un problema que además es incentivado por un colapsado sistema de alcantarillado sanitario y una topografía desigual de la ciudad sitiada por 18 fallas geológicas. Pero son los ciudadanos que no dejan de reconocer las obras que se han hecho, quienes al final piden hacer más por la red vial de la ciudad.
A ellos también les toca hacer millonarias inversiones, cuando por más maniobras que hacen por esquivarse los baches, terminan con sus vehículos dañados.
¿Cuáles son las propuestas?
“No importa que no hagan nada, pero reparen las calles”, expresó Luis Alberto Lagos, un conductor de taxi que reside en la Nueva Capital, y es también el clamor general de miles de capitalinos.
Y es que el tema del mal estado de la red vial en el Distrito Central es un punto álgido que no ha podido ser borrado de las agenda de los políticos, que en cada contienda exponen todo tipo de proyectos para hacerle frente.
Pero ¿cuáles son las propuestas que los candidatos a la Alcaldía del Distrito Central, representantes de las dos fuerzas políticas mayoritarias?
El nacionalista y actual alcalde de los capitalinos, Ricardo Álvarez, propone un proyecto estratégico contemplado dentro del plan Capital 450.
Una de sus luchas irá encaminada a que se apruebe el peaje, cuyos fondos -que se vislumbran entre 80 y 100 millones de lempiras mensuales- serán destinados exclusivamente a la estructura vial de la ciudad.
Además de mejorar la cultura tributaria de los capitalinos con campañas de concientización y mejoramiento de la gestión de cobros, que permitan aumentar el porcentaje de pago de impuestos.
Y solicitar que se destine un porcentaje del 20 por ciento de los 8 mil millones de lempiras que se perciben por concepto de impuesto al combustible entre las 298 municipalidades de acuerdo a su parque vehicular.
Por su parte, Eliseo Castro, candidato por el Partido Liberal, propone que la Alcaldía Municipal sea quien maneje el parque vehicular para tener un mejor control y mantenimiento de las calles.
Castro señala que buscará fondos para reparar la red vial y en estos se incluyen los famosos megaproyectos de pasos a desnivel y ampliación de las vías, que permitirán además disminuir los congestionamientos provocados por un enorme parque vehicular, el que suma 320 mil automotores.
Mientras los candidatos exponen sus planes con los que pretenden manejar los destinos de la capital, las cifras indican que solo el 46 por ciento de la red vial pavimentada está en buen estado. El otro 54 por ciento se divide entre regular, mal estado y pésimo estado.
Pero la solución debe llegar. Los capitalinos merecen una respuesta concreta.
“Las calles capitalinas solo han recibido soluciones temporales”
Para el Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras (CICH), la situación de la red vial capitalina no debe verse como un problema aislado.
Para darle solución se requiere de la integración de organizaciones competentes, siguiendo un plan de desarrollo donde cada una tenga su responsabilidad.
Por lo menos ese es el primer paso que según Ana María Castro, presidenta del CICH, debe dar pie para encontrarle la cura a una enfermedad que solo ha encontrado alivios temporales.
¿Qué propone el CICH para resolver el problema de la red vial?
La propuesta que está manejando el Colegio es instar a una integración compartida con instituciones y sectores de la sociedad. Una vez puesto en marcha el gobierno municipal, partir de un plan de desarrollo donde podamos compartir responsabilidades. Porque al Colegio le compete la infraestructura y cuando hablamos de infraestructura hablamos de las calles.
¿A qué atribuye este problema?
A la falta de soluciones integradas, por eso nosotros, como Colegio de Ingenieros, vamos a promover esta integración con todas las entidades que tengan que ver con el tema de las carreteras, incluyendo los patronatos organizados en cada comunidad.
¿Considera que no han existido proyectos concretos en cuanto a reparación vial?
Lo que se ha hecho es dar soluciones temporales, esto es lo que hace con el bacheo. Tenemos que ver el problema de raíz. Si se repara un bache y los pesos que llegan están fuera de control de nada sirve lo que se hizo. Primero hay que analizar cómo debe ser reparado. No hay que olvidar que son baches y que estos van durar lo que dure el paso de una rastra.
¿En qué debe basarse un proyecto de reconstrucción vial para que sea efectivo?
Debe haber una cura para las calles que den esa vida útil de acuerdo a la demanda de tráfico que tiene la capital.
En la reparación de las calles hay que analizar los tramos en todo su cuerpo de estructura de pavimento. Porque actualmente solo estamos haciendo alivios, pero si nosotros como sociedad nos integráramos y si se destinaran los fondos necesarios para la reparación de las calles, sería la solución.
Pero además estas calles una vez reparadas requieren de mantenimiento y de fondos para que la red vial funcione eficientemente.