Honduras
Vencer el abstencionismo, reducir los votos nulos y cautivar a los que votan en blanco, son los máximos retos que enfrentan los políticos en este proceso electoral que tendrá su desenlace el próximo 29 de noviembre.
Más de 4.6 millones de hondureños, dentro de ocho días, tendrán la responsabilidad de defender su sistema de libertades y blindar la amenazada y vilipendiada democracia hondureña.
¿Están los hondureños preparados para ir a votar y para hacerlo correctamente?, se le consultó a Saúl Escobar, magistrado presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), y su respuesta fue: "No hay que menospreciar la inteligencia de los electores".
La participación de los ciudadanos en los comicios no es cuestión de menosprecio sino de una realidad que muestra que los votos de los que no acuden a las urnas, más los que votan en blanco y los votos nulos, vienen venciendo a todas las candidaturas participantes.
En las elecciones de 2005, un total de 1,786,152 no acudieron a las urnas y de los votos escrutados 55,139 fueron depositados en blanco y 133,351 fueron anulados.
Estos datos llaman a buscar una motivación para que los hondureños vayan a ejercer el sufragio y marquen correctamente, pues su voto es importante en el sostenimiento de la democracia.
Por el momento, la mayor tarea de concientización para que los electores acudan a las urnas la han realizado varias organizaciones de la sociedad civil y los medios de comunicación.
Sobre la educación de los electores para ejercer correctamente el sufragio, Enrique Ortez Sequeira, magistrado del TSE, reconoció que eso lo hacen "los partidos, la sociedad civil y los medios de comunicación". Hasta hoy, lo que ha hecho el TSE es solamente capacitar a los miembros de los partidos políticos que estarán en las mesas electorales.
Marcar correctamente
Marcar correctamente la papeleta es importante, la ley electoral en su artículo 174 precisa cuándo un voto es nulo. Este artículo es reforzado con otras disposiciones que emite el TSE y que aparecen en el instructivo para los miembros de las mesas.
Según esta normativa, para evitar que el voto sea nulo, los electores no deben marcar las papeletas con leyendas, palabras o símbolos obscenos.
Aquel voto que aparezca con una raya continua, en el caso de la papeleta de diputados, será nulo, pues no se permite el voto en plancha.
El ciudadano debe tener cuidado al votar, evitando que la marca se salga del recuadro del candidato electo. Son nulos aquellos votos donde el distintivo abarca dos recuadros y no se puede diferenciar la proporcionalidad de la marca.
La ley explica que si la raya o la marca abarca más de un recuadro, el voto será atribuido al candidato en cuyo recuadro aparece la mayor parte de la marca o raya.
También deja claro que no serán válidos aquellos votos con marcas que no permitan deducir la intención del elector.
Se le pide al votante marcar solo la cantidad de candidatos a escoger según la ley. Por ejemplo, los ciudadanos de Francisco Morazán, en la papeleta para diputados, solo deberán marcar 23 casillas, si sobrepasa esa cantidad, el voto no vale. El instructivo que se manejará en cada mesa electoral también estipula que no serán válidos aquellos votos que carezcan de la firma del presidente y secretario de la mesa electoral.
De acuerdo con Miguel Osmundo Mejía, coordinador del proyecto de capacitación del TSE, a los miembros de mesa se les ha ordenado que al momento de entregarle el voto al elector, le den instrucciones de cómo marcar para evitar la nulidad. Dado el valor que tiene el sufragio para sostener la democracia, en esta elección, las personas con limitaciones, las de la tercera edad y las embarazadas tendrán un tratamiento especial en la fila de votantes. Edecanes y custodios en las mesas electorales se encargarán de ayudar a estas personas.
Otra determinación es que el voto de los discapacitados no será en público, se ha pedido que sea secreto, para eso el reglamento dice que serán acompañados por una persona de su confianza.
A nivel presidencial, en el caso de las personas no videntes, ellas van a poder marcar con una plantilla, que va a colocarse detrás de la papeleta.
Los electores podrán marcar su voto con una ‘x’, una raya, una cruz, un cheque, un punto o cualquier otra marca siempre y cuando no sea obscena, pues lo que se valora al momento del escrutinio es la intensión del votante.
Sentimiento
Los acontecimientos del 28 de junio, y la avalancha internacional por someter al país, amenazando con desconocer los resultados de las elecciones si no se hace lo que ellos exigen, según analistas, podría traducirse en una ola humana ante las urnas.
El trato que la comunidad internacional le ha dado al país ha despertado el sentimiento patriótico de los hondureños, que por tradición es un pueblo muy unido en momentos de crisis.
Aun los hondureños menos ilustrados tienen claro que a los gobiernos no los legitima la comunidad internacional, sino el voto de los ciudadanos. Ese grado de conciencia adquirido, más los llamados de varios sectores para que todos acudan a las urnas, podría compensar ese trabajo que los políticos no hacen para vencer el abstencionismo.