Honduras
Se terminó la bulla electoral. Se aproxima la hora cero y a estas alturas, los electores hondureños ya tienen claro por quien votar y por quien no hacerlo.
Anoche, a las doce horas, concluyó el término de 90 días concedidos por la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas para que los candidatos a cargos de elección popular pidieran el voto utilizando diferentes métodos.
Hoy comienza el silencio electoral, tiempo durante el cual los políticos solo podrán utilizar los medios de comunicación para divulgar sus planes de gobierno.
Los medios, por su parte, ya no publicarán anuncios propagandísticos. Se terminaron los programas radiales, las concentraciones, las caravanas, la exhibición de pancartas, la distribución de afiches.
¿Habrá calado en el elector la propaganda masiva de los políticos?, es la pregunta que todos se hacen. Todavía no hay un monto específico que precise cuándo destinaron los partidos para hacer su campaña electoral, una de las más difíciles porque se desarrolló en el marco de una crisis institucional jamás vista en los procesos electorales.
La ley y las sanciones.
El artículo 144 de la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas establece: "La propaganda electoral solo podrá ser realizada dentro de los cincuenta días calendario anteriores a la práctica de las elecciones internas y primarias y noventa días calendario anteriores a la celebración de las elecciones generales".
"Fuera de los plazos establecidos", añade, "queda prohibida la propaganda electoral mediante la utilización de la televisión, la radio, periódicos escritos, revistas, vallas publicitarias en sitios o lugares públicos, altoparlantes fijos o móviles, concentraciones públicas".
"Los que contravengan lo establecido en este artículo, serán sancionados con una multa de cien a quinientos salarios mínimos; igual sanción se impondrá a los medios de comunicación involucrados".
El artículo 149 complementa la regulación de la campaña. "Dentro de los cinco días calendario anteriores a las elecciones primarias y generales, quedan prohibidas las manifestaciones públicas, toda propaganda política, la divulgación de resultados totales o parciales de encuestas o sondeos de opinión pública, material impreso, audiovisual, electrónico, radiofónico magnético o de cualquier índole".
Agrega: "En dicho término, los candidatos, dirigentes y líderes de los partidos políticos, las alianzas y de las candidaturas independientes, solo podrán hacer uso de los medios de comunicación, para explicar, divulgar y difundir sus programas de gobierno. El incumplimiento de lo dispuesto en este artículo se sancionará con una multa de cuarenta salarios mínimos".
La transmisión de resultados a "prueba de fuego"
Mientras la propaganda terminaba, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) hacía el último simulacro de la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (Trep), que se hará a partir del cierre de la votación solo en el nivel presidencial.
Con este sistema se pretende divulgar, dos o tres horas después del cierre de las mesas, un 40 por ciento de los votos escrutados que, según funcionarios electorales, marcará una tendencia irreversible.
David Santa María, coordinador del Trep, una vez concluido el último simulacro, dijo a EL HERALDO: "Ya sobrepasamos las llamadas de los dos simulacros anteriores, ha sido bastante bueno".
"Hemos conseguido una colaboración de la Unitec que nos proporcionó mil alumnos que llamaron, lo cual hizo sobrepasar nuestra capacidad y era lo que estábamos buscando".
"Nosotros", añadió, "podemos recibir alrededor de cuatrocientas llamadas y al llegar mil llamadas la central se congestiona. Esto no va a ocurrir el día de las elecciones pero es una buena prueba de que esto está funcionando".
Mientras los empleados capacitados recibían las 400 llamadas al mismo tiempo, otros seiscientos jóvenes estaban esperando conectarse, propósito que lograron inmediatamente al concluir la primera comunicación.
Al atender el teléfono, el receptor primero pregunta el número de la tarjeta de identidad de la persona que está llamando. Después le pregunta su nombre y este tiene que coincidir con el que le tira el sistema.
Al programa no puede entrar ningún número de teléfono no autorizado, dijo el coordinador del Trep.