Honduras
El presidente chavista Ignacio Lula da Silva contestó la carta a su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, en la que le confirma que no reconocerá las elecciones en Honduras.
Lula se suma a la lista de países chavistas que se niegan a reconocer el derecho a la autodeterminación de los pueblos y que pretenden impedir que los hondureños vayan a elecciones.
Brasil ha sido protagonista en la crisis política de Honduras al colaborar en el ingreso de Manuel Zelaya a Honduras, el pasado 21 de septiembre y facilitar su embajada en Tegucigalpa para, desde ahí, hacer llamados a la violencia y a la insurrección. Además, en una injerencia inédita en la historia, Brasil propuso que las elecciones hondureñas se postergaran dos semanas.
Estados Unidos, mediante carta a Lula, calificó como inviable esta petición y contestó que vigilarán el proceso electoral hondureño.
Ayer trascendió que Brasil respondió a Estados Unidos de forma educada. El ministro o canciller Celso Amorim dijo que la posición de Lula es que no va a aceptar el resultado de las urnas, porque no puede avalar un golpe de Estado.
Amorim afirmó que el tono de la carta fue "amistoso". Antes de entregada la carta, Amorim e Hillary Clinton hablaron por una hora.
Los funcionarios brasileños insistieron en afirmar que no hay conflicto ni tensión con Estados Unidos, sino "divergencias". "Si la comunidad internacional y Honduras quieren legitimizar estas elecciones, van a ser responsables, como mínimo, de lo que pase en aquel país. Vamos a tener un período de larga inestabilidad en un país que estaba tranquilo", dijo Marco Aurelio García, asesor de Lula.