Honduras
El llamado del presidente de Costa Rica, Óscar Arias, a reconocer las elecciones ratifica que el país avanza por el camino correcto.
Arias, quien fue mediador de la crisis y artífice del pacto de San José, pidió a la comunidad internacional tener "cordura" y la instó a reconocer los resultados de las elecciones del domingo siempre y cuando "todo transcurre bien".
El pacto propuesto por Arias, de 12 puntos, fue base para negociar lo que hoy se conoce como el Acuerdo Tegucigalpa/San José que suscribieron los equipos de Roberto Micheletti y Manuel Zelaya.
Así, Costa Rica se suma a Estados Unidos, Perú y Panamá, que han manifestado su apoyo y reconocimiento a unas elecciones limpias y transparentes. Otros países como Canadá, Colombia e Italia también han abogado por comicios transparentes.
Alrededor de 4.6 millones de hondureños elegirán mañana al nuevo presidente, además a 128 diputados al Congreso Nacional, 298 alcaldes y más de dos mil regidores municipales.
El pacto de San José, firmado el 30 de octubre por el derrocado Manuel Zelaya y el presidente Roberto Micheletti, obliga a las partes a respetar y validar el proceso electoral.
También hace un llamado a la comunidad internacional a hacer lo mismo y a cesar las acciones discriminatorias.
El presidente costarricense habló con la cadena CNN desde Israel y expresó que desconocer al ganador de los comicios en Honduras sería aun más dañino para ese país.
Honduras cumple hoy cinco meses de estar en una crisis política y, a criterio de el presidente estadounidense Barack Obama, mañana se comenzará de cero y el país se reincorporará a la comunidad internacional.
Pregunta para Zelaya
En la entrevista, Arias se pregunta: "¿Por qué los vamos a castigar con un segundo huracán Mitch, que es (lo que significaría) no reconocer al nuevo gobierno, aislarlo, quitarle la cooperación?"
Curiosamente, este es el resultado que Zelaya ha pretendido al pedir al mundo que desconozca al país, se ejerzan embargos, sanciones y castigos.
Arias concluye al expresar: "Creo que al final tiene que reinar la cordura y la cordura dice que deberíamos, si todo transcurre bien, normalmente, y los observadores no ven nada malo el domingo 29 de noviembre, pues yo pienso que la gran mayoría de los países del mundo debe reconocer (las elecciones)".
Alemania no apoya a "Mel"
Entre tanto en Europa, el gobierno alemán rechazó una condena al "golpe" en Honduras y retiró así el apoyo al ex presidente Zelaya, según revela el protocolo del debate parlamentario que publicó ayer el sitio web del legislativo bicameral. Los dos partidos gubernamentales, la Unión Cristiano-Demócrata (CDU) y el Liberal (FDP), unidos a los socialdemócratas (SPD), desecharon dos mociones presentadas por la oposición sobre Honduras, cita Prensa Latina.
En los documentos, las fuerzas opositoras en minoría exigieron al ejecutivo federal, encabezado por la canciller Merkel, una posición más contundente hacia el régimen de Roberto Micheletti.
Las dos mociones fueron presentadas en el Bundestag (parlamento alemán) por los Verdes (Grüne) y los comunistas (Die Linke) y fueron rechazadas con mayoría absoluta.
"Rechazamos el exilio ilegal de Manuel Zelaya", explicó el diputado liberal Rainer Stinner, "pero también vemos los crímenes de ‘Mel’ y su actitud chavista y antidemocrática", puntualizó.
Las mociones no son constructivas y tienen como objetivo hundir a Honduras en una anarquía provocada por Manuel Zelaya, concluyeron varios diputados en este debate. Esta posición del parlamento alemán define el rumbo del nuevo gobierno ante Honduras: reconocimiento de las elecciones y del nuevo presidente electo y rechazo de las actitudes antidemocráticas de Zelaya.
Cuestionan a la OEA
Mientras la comunidad internacional se vuelca a apoyar las elecciones, la Organización de Estados Americanos (OEA) está cerrada en desconocer el proceso. Eso le ha valido una lluvia de crítica. Para el caso, la Human Rights Foundation (HRF) publicó ayer un informe legal de más de 200 páginas sobre los hechos ocurridos en Honduras antes, durante y después del 28 de junio (fecha de destitución de Zelaya). El trabajo concluye que, a lo largo de la crisis, la OEA actuó como el agente internacional de un Poder Ejecutivo que estaba erosionando la democracia de su país y no como una organización que tiene la misión de promoverla y protegerla.