Honduras
La Iglesia Católica hizo un llamado al pueblo hondureño a hacer valer el derecho del ejercicio del sufragio para elegir a las nuevas autoridades, ya que con las elecciones generales se legitima un nuevo gobierno.
Las elecciones generales son un elemento importante en la vida democrática de Honduras. Son el medio por el cual se seleccionan las autoridades que han de regir una nación, entre las opciones políticas que se presentan. "Y esta participación ciudadana concede legitimidad al mandato que se confiere. En las elecciones, la opinión de la mayoría es decisiva acerca de quiénes son los escogidos para que asuman las posiciones de dirección en los distintos órganos del Estado", destaca el editorial del semanario católico Fides.
"Cuando en una elección el pueblo elige a quienes han de gobernarlo, no les concede "carta blanca" para que actúen según sus deseos, caprichos o intereses políticos. El mandato que les delega es específico y en esencia se reduce a trabajar por el bien común, a respetar la libertad de las personas y los cuerpos intermedios, para preservar el Estado de Derecho", manifiesta.
"Quienes resultan triunfadores en las elecciones legítimas, desde el momento que asumen sus posiciones oficiales no deben actuar encima de la ley. Tal conducta tendría la connotación del delito de ‘abuso de poder’, lo cual descalifica ipso facto al funcionario en el desempeño de su cargo, a pesar que hubiere sido seleccionado en las urnas, en un torneo legítimo", agrega.
Participación activa
Para la Iglesia, los ciudadanos están llamados a participar activamente en los procesos eleccionarios, ya que los mismos constituyen un medio en el cual se ejercen los derechos y obligaciones cívicas que le son inherentes. Asimismo, recalca que las elecciones son el camino para buscar el beneficio de toda la población, quien permanecerá vigilante para evitar abusos derivados del mal ejercicio del poder.
"A través de la participación en las elecciones democráticas, los ciudadanos contribuyen a fortalecer el consenso que existe en la nación hondureña sobre los valores que definen la democracia. Esto resulta más importante en los actuales momentos de crisis.
"Ante la existencia de un marco jurídico adecuado para el libre ejercicio de los
derechos y deberes de los ciudadanos, es previsible una masiva concurrencia a depositar el voto para contribuir a fortalecer el sistema democrático hondureño, tan inestable después de los sucesos del 28 de junio", manifiesta Fides.
"También es una manera clara de respaldar el fuerte consenso sobre el respaldo a la Carta Magna que la hondureñidad ha ido construyendo en el proceso de sucesiones presidenciales desde hace 28 años", enfatiza la Iglesia Católica.