Honduras
Algunas personas que se oponían a que se realizaran las elecciones fueron las primeras en votar.
Cercanos colaboradores del ex presidente Manuel Zelaya Rosales desde tempranas horas llegaron a los centros de votación para participar en la fiesta electoral.
Entre los zelayistas que sí cumplieron con su deber ciudadano se encontraban el ex ministro de Defensa Nacional y de Gobernación y Justicia Edmundo Orellana Mercado y Alejandro Villatoro, quienes ejercieron el sufragio en el Centro Cultura Hispánica ubicado en la colonia Lomas del Guijarro.
También ejerció el sufragio el ex ministro de Vivienda Héctor Bricieño, quien aseguró que su participación fue por el bien de la democracia del país y por el bienestar de los hondureños.
Por su parte, el ex mandatario Zelaya Rosales reclamó a través de los medios de comunicación electrónicos su derecho de participar en el proceso al igual que lo hizo en la zona norte del país el presidente Roberto Micheletti Baín.
"Mientras Micheletti ha votado, a mí no me dejan ejercer el sufragio", reclamó Zelaya desde el interior de la Embajada de Brasil, ubicada en la colonia Palmira de la capital.
"Es un anacronismo", insistió, para luego dar un giro en su declaración y desacreditar el proceso electoral diciendo "No llegan electores a las urnas".
Mal informado
"Tengo reportes de que cada hora llegan cuatro o cinco votantes, el abstencionismo es mayúsculo, están fracasando", manifestó, sin darse cuenta que sus más cercanos colaboradores cuando estaba en el poder permanecían haciendo largas fila para llegar a las urnas receptoras, debido a la gran cantidad de personas que llegaron a cumplir con el deber de elegir a las nuevas autoridades del país.
Desde su refugio, el ex gobernante insistió en desconocer el proceso electoral pero sus mensajes carecen de coherencia porque lo hizo a renglón seguido de reclamar su derecho a participar en las votaciones. En ciudades de Estados Unidos como Nueva Orleans miembros de la resistencia se manifestaron cerca de los centros de votación pero fueron disueltos por la Policía.
Igual ocurrió en San Pedro Sula, donde los zelayistas intentaron boicotear el proceso pero fueron dispersados por la Policía con gases lacrimógenos. El magistrado del Tribunal Supremo Electoral, Denis Gómez, manifestó que hubo una buena proyección, "vemos buena afluencia. Un dato óptimo sería de 65 por ciento a 70 por ciento".
Más de 4.6 millones de hondureños estaban convocados a participar en las elecciones ya que estaban en el padrón electoral distribuidos en 5,370 centros de votación.
Unos 16,000 militares, 14,000 policías y un contingente de 5,000 reservistas velaron por la seguridad en los comicios donde hubo una masiva participación en todo el país.