Honduras
Los centros de votación de los departamentos occidentales del país cerraron sin que se observaran electores esperando para sufragar, en unos comicios que algunos ven como la salida a la crisis que ha enfrentado Honduras desde el pasado 28 de junio, cuando se derrocó al ex presidente Manuel Zelaya Rosales.
Las maletas electorales, desde temprano y sin obstáculos, llegaron a sus lugares de destino y la tendencia del día fue la masiva participación ciudadana en el proceso electoral en el que se involucraron religiosos, ancianos, jóvenes y discapacitados. Como ya es una tradición, los adultos mayores fueron los primeros en votar.
Entusiasmo en Ocotepeque
A don Carlos Deras López, de 94 años, le costó trabajo movilizarse y llegar hasta la urna ubicada en la escuela normal mixta Miguel ángel Chinchilla, de la ciudad de Ocotepeque, pero pudo participar en la elección del nuevo presidente, diputados y alcalde de su ciudad.
El mismo entusiasmo que se vivió en Ocotepeque se observó en Copán, Lempira e Intibucá. Desde tempranas horas, los copanecos se desplazaron a los diferentes centros de votación para ejercer su derecho al voto.
En Santa Bárbara, las largas filas en los centros educativos fueron la muestra con que la población respaldó los comicios en los diferentes municipios.
En Gracias Lempira, la fiesta cívica se vivió a lo grande, sumándose al civismo que demostraron miles de hondureños a lo largo y ancho del territorio nacional.
Entre los habitantes de los municipios de Intibucá, el entusiasmo y optimismo se reflejó en el rostro de los votantes que, contagiados por el ambiente electoral, salieron de sus hogares para ejercer el derecho al voto.