Honduras
"Posición del PN está alejada de oportunismo"
La bancada del Partido Nacional mantuvo una posición unánime respecto a mantener invariable la decisión que el Congreso Nacional adoptó el 28 de junio, cuando destituyó del cargo al expresidente Manuel Zelaya.
"La bancada nacionalista ha deliberado y efectuado sus propios análisis de naturaleza política y jurídica sobre el tema en el que debe plantear su posición y esta posición es unánime, alejada de todo oportunismo, cálculo o mezquindad", dijo el jefe de la bancada del PN, Rodolfo Irías Navas, al leer la posición de ese colectivo político.
El pueblo hondureño envió un mensaje claro y fuerte a nosotros los políticos y a la comunidad internacional. Este mensaje es de rechazo a todas las formas de violación a la ley, es el de la clara necesidad de rechazar todo el accionar faccioso o sectario y de procurar por todos los medios la integración como forma de construir la unidad nacional, agrega el documento.
Las opiniones ilustrativas de otras instituciones del gobierno han resultado suficientemente explicativas y no tiene sentido pronunciarse de manera repetitiva sobre el fondo de la misma, sostuvo Irías Navas.
El pueblo hondureño sufrió mucho con motivo de los acontecimiento del 28 de junio -citó Irías Navas-, "no merece una posición de cálculo y oportunismo, en procura de un aplauso de un sector político interno o de un bloque de naciones agrupadas por intereses, que no necesariamente son los de Honduras".
"Nuestros votos no deben servir para agudizar una crisis que tiende a ser sustituida por la inestabilidad, ni servir a una demagogia populista; ciertamente es muy importante enderezar la dirección del Estado, pero en el marco estricto de la legalidad y, cuando haya que cambiar la legalidad, hagámoslo en los términos que ella misma puntualiza", expresó el jefe de la bancada del partido Nacional.
"Democracia está en sala de cuidados intensivos"
Tras exponer ante el plenario la posición en contra de la moción que ratificó la destitución del ex presidente Zelaya, el jefe del colectivo parlamentario del partido Unificación Democrática, César Ham, dijo que la democracia hondureña después de estos acontecimientos "está enferma, en una sala de cuidados intensivos".
El diputado de la UD ratificó el apoyo de su partido al ex gobernante y expresó su oposición a la moción.
Dijo que para la UD "a partir del 28 de junio, la democracia hondureña está en la sala de cuidados intensivos, en estado muy grave".
También dijo que "el 28 de junio lo que ocurrió en Honduras se llama golpe de Estado militar, no se le puede llamar de otra manera".
Acusó a los grupos de poder económico y mediáticos de ser los responsables de la defenestración de Zelaya.
Ham lamentó la posición de la bancada del Partido Nacional "y debo decirlo aquí públicamente, que el presidente electo, Porfirio Lobo Sosa, en su condición de candidato presidencial dijo que iba a hacer hasta lo imposible por reconciliar a la familia hondureña. La bancada del PN, hoy, con esa decisión de que se mantenga la dictadura en el país no está contribuyendo a la paz y a la reconciliación nacional", declaró Ham.
"Nos parece que si el presidente electo está planteando una situación cuando fue candidato y ahora que tiene la posibilidad de provocar la reconciliación no lo hace, es mucho más lamentable, porque la restitución de Zelaya pasa por el apoyo y el respaldo del partido Nacional de Honduras", agregó el político.
El diputado César Ham dijo que esperaba una actitud distinta del PN, una actitud a favor de reconciliar a la familia hondureña porque los próximos cuatro años serán responsabilidad directa del gobierno del Partido Nacional de Honduras, el cual tendrá una mayoría absoluta en el Congreso Nacional.
"El pueblo dio su mensaje: vivir en democracia"
El diputado pinuista, Toribio Aguilera Coello, apuntó que es importante que los medios internacionales se den cuenta del clima de libertad en que se debaten los temas en el Congreso Nacional.
Aguilera manifestó que los diferentes órganos que tienen que ver con el tema jurídico se pronunciaron sobre el tema Zelaya, pero al Congreso le corresponde pronunciarse para el aspecto externo, ya que en el aspecto interno Honduras ya se pronunció con las elecciones del domingo.
Según Aguilera, el pueblo hondureño envió un mensaje a la comunidad internacional que quiere vivir en democracia y eso es evidente.
El jefe de la bancada del Pinu afirmó que en estos cinco meses de incertidumbre miles de hondureños han sufrido por la falta de ayuda y sin embargo, hay hondureños antipatriotas que han ido a los organismos internacionales a pedir que suspendan la ayuda a nuestro país.
Aguilera subrayó que es preocupante que el resultado de las elecciones es que una bancada controlará de manera absoluta el Congreso.
"Me preocupa porque hay un principio que decía un pensador extranjero en el sentido que el poder absoluto corrompe".
Lo más preocupante, dijo Aguilera, es que ya se está anunciando el nombramiento de personas corruptas en el nuevo gobierno, por lo tanto recomendó que para blindarnos ante la corrupción el Congreso tiene que aprobar la Ley de Audiencia Pública, reformar el reglamento interno del Congreso y que los contratos del Estado sean conocidos por el pueblo hondureño.
Aguilera citó que este Congreso Nacional antes de retirarse debe dejar aprobadas esas leyes que permitirán que el nuevo gobierno, que se presume controlará el poder de manera absoluta, no caiga en la corrupción y en el abuso.
Aguilera retó a los congresistas a discutir los temas en referencia.
Orellana admite que plan Zelaya era ilegal
El diputado zelayista y ex ministro de Defensa, Edmundo Orellana, admitió ayer que presentó su renuncia días antes del 28 de junio porque estaba consciente que el gobierno de Zelaya violaría la ley si realizaba la consulta.
Este diputado presentó la renuncia en el momento que el Ejecutivo, de forma arbitraria, pretendía obligar a las Fuerzas Armadas a cumplir una orden ilegal.
La negativa de los militares provocó un sisma institucional, ya que la institución armada estaba en una encrucijada: respetar la constitución y las leyes o subordinarse a la voluntad de su comandante en jefe, aunque estuviera equivocado.
Fue hasta ayer que los rumores se despejaron cuando Mercado admitió que la ruta que seguía Zelaya era ilegal. Dijo que, independiente de que el juez tuviera o no razón en torno a la consulta popular, la decisión judicial tenía que cumplirse.
Cabe señalar que el ex ministro no tuvo el valor ni la estatura moral para reconocer en su momento que Zelaya estaba cometiendo una ilegalidad. Su posición expresada en el momento oportuno pudo haber motivado a Zelaya a desistir de la cuarta urna y cumplir las instrucciones judiciales.
Durante su comparecencia, de unos 20 minutos, Mercado admitió que el acto ilegal de Zelaya no se consumó por los acontecimientos del 28 de junio que lo dejaron fuera del poder. Sin embargo, recriminó que se haya sacado a un presidente, electo por el pueblo, a punta de balas y se haya expatriado a una nación extranjera.
También fue canciller, pero dejó el cargo por decir que Honduras no compartía los insultos que Hugo Chávez profirió contra los hondureños.
El gobierno emitió un comunicado desmintiéndolo públicamente y afirmando que sí compartía todo lo expresado. Ayer aclaró que no era defensor de Zelaya sino de la Constitución. Cuestionó que el asunto se dirimiera vía moción y bajo esa condición votó en contra de ratificar lo actuado el 28 de junio.
"El tema de Zelaya está agotado; no se toca más"
El jefe parlamentario de la Democracia Cristiana, Ramón Velásquez Názar, dijo que el Congreso Nacional no podía retroceder, lo lógico era ratificar lo actuado el 28 de junio.
Velásquez Názar dijo que "lo que estamos legislando ahora es ratificar que lo que se hizo el 28 de junio sigue siendo válido".
"Nosotros no estamos tomando decisiones para Zelaya, sino para el futuro de Honduras y el respaldo para esta decisión nos las dio el pueblo en las elecciones del domingo anterior", señaló Velásquez Názar en su participación en el largo debate en la Cámara Legislativa.
"No hay que tener miedo a que nos juzgue la historia si hemos tomado la decisión en base a la conciencia", expresó Velásquez Názar.
El diputado aclaró que "lo único que se está diciendo con la aprobación de la moción es que el tema de Zelaya está agotado y que la decisión tomada el 28 de junio sigue vigente y no se toca más".
Además, aseguró que la destitución de Zelaya no comenzó en el Congreso, sino en el Poder Judicial. "Ahora solo porque a nivel internacional siguen molestando con la restitución es que el Congreso debe intervenir.
Ahora lo que decimos es que lo del 28 sigue vigente y no se tocará más, no podemos pensar en una ley o una manifestación solo porque Zelaya está en la Embajada (de Brasil), el respaldo para esta decisión la dio el pueblo el domingo. Ya estamos cansados de los arreglos políticos bajo la mesa, queremos aplicación de la ley", dijo.
Por otra parte, el diputado democristiano se preguntó ¿qué querían las personas que estaban en contra de las elecciones del domingo?, que siguiera Micheletti en la presidencia o volver a la constituyente.
Indicó que la solución hondureña a la crisis pasó por las elecciones del 29 de noviembre y el 27 de enero en que se renovarán las nuevas autoridades.