Honduras
Aunque lo presione el mundo entero, el presidente Roberto Micheletti reiteró que no renunciará al cargo.
"No renunciaré, aunque me lo pida el mundo y algunos países que nos ven con odio, sin justificación, aun así, no lo haré", expresó a la emisora HRN. Esta declaración de Micheletti se produce luego que la noche del lunes se reuniera con el presidente electo, Porfirio Lobo Sosa, quien mencionó que la comunidad internacional miraría con buenos ojos que él dimita.
"Yo fui electo por el Congreso y el único que me puede destituir o quitar de la posición es el mismo Congreso Nacional", aclaró. Varios países condicionan el reconocimiento del nuevo gobierno que presidirá Lobo Sosa si Micheletti deja el puesto en un breve plazo.
Micheletti fue nombrado por el Congreso Nacional como titular del Ejecutivo el 28 de junio en sustitución del ex presidente Manuel Zelaya, separado por convocar a una asamblea a nacional constituyente para derogar artículos pétreos y aprobar la reelección presidencial en lo que sería una nueva Carta Magna.
"El Congreso tomó una determinación histórica y yo creo que desde ese momento él (Zelaya) debe de entender que no tiene opción de retornar al poder, quieran los países amigos, los países vecinos o quiera el mundo que él retorne, en este país no va a retornar al poder", indicó Micheletti.
El período de Roberto Micheletti termina el 27 de enero de 2010, es decir la fecha en que Manuel Zelaya debió terminar su mandato. "Hoy (ayer), a 44 días de que asuma el nuevo gobierno (43 desde hoy), no considero renunciar y concluiré el período que el congreso me fijó".
La exigencia para que renuncie es una "patraña posiblemente urdida aquí mismo, internamente", declaró sin precisar nombres de quiénes planean hacerlo dimitir.
Lo que no entendió Micheletti es qué interés tiene la comunidad internacional de que salga "un día, dos días, siete, once días antes" del 27 de enero.
De la plática con Lobo Sosa, destacó que se trataron temas como la transición presidencial y la amnistía política para los involucrados en la crisis desatada tras la salida de Zelaya.
El gobernante piensa que la extinción de la responsabilidad de delitos solo debe de ser para crímenes políticos y no comunes.
El mandatario insistió en que el ex gobernante pueda salir del país mediante un salvoconducto para irse asilado fuera de Centroamérica porque de lo contrario "podría desatar un ataque a Honduras y queremos vivir en paz".
"Podría ir a Estados Unidos, España o a cualquier país serio", recomendo, al tiempo que aclaró que Zelaya es un ciudadano común y corriente que debe de responder por sus delitos.
"Mel" se encuentra refugiado en la Embajada de Brasil desde el 21 de septiembre y pretendió salir hacia México hace dos semanas, pero el plan se frustró porque lo quería hacer en calidad de "huésped distinguido" y no de asilado político.