Honduras
No solo la flor de pascua es representativa de la época navideña.
Proveniente de la fauna nativa, el venado cola blanca (Odocoileus) también se ha convertido en un ícono para esta fiesta que recuerda el nacimiento del Salvador del Mundo.
Elaborados con materiales naturales, grandes o pequeños, el Mamífero Nacional de Honduras se convierte en un símbolo muy original que no puede faltar en la decoración de los hogares y que permite recordar a los pequeños venaditos que tiran el carruaje del Santa bonachón.
Cuando más cerca está la celebración de la Navidad, los adornos que emulan a este gracioso cuadrúpedo pueden encontrarse en diferentes puntos de capital, como en esquinas de bulevares, igual que en las diferentes salidas de la ciudad, esperando ser adquiridos.
Al verlos detenidamente, con curiosidad, se despierta el interés por saber quién los elabora.
Son muchas las personas que invierten miles de horas llenas de esmero, dedicación y talento para elaborar esta típica artesanía navideña.
Artesanía familiar
En la salida al oriente, a 22 kilómetros de la capital, se ubica la aldea Joya Grande, perteneciente al pintoresco municipio de San Antonio de Oriente.
En esta comunidad vive la familia Ávila-Corea, que por nueve años consecutivos se ha dedicado a la fabricación de venados.
El aire fresco de los primeros días de noviembre es el aviso para iniciar con estas labores.
La humilde vivienda de adobe, forrada con madera, piso de tierra, enclavada en un cerro, rodeada por los frescos pinares del Uyuca, se convierte en un taller artesanal.
Omar Edgardo Ávila, jefe de hogar, hace a un lado los trabajos de albañilería y jardinería que durante el año ha venido ejecutando, para dedicarse exclusivamente a la fabricación de los vistosos venados.
Él es quien dirige la operación y junto a sus hijos Brayan, Omar y Byron recorren montañas aledañas en busca de los materiales. Zacate, ramas, leños y la corteza del árbol del suyate son necesarios para darle forma a un venado.
También tiene que invertir en clavos, tachuelas, rafia, pintura y marcadores para los acabados del animal. Una vez recolectados todos los materiales, pone manos a la obra.
El piso de tierra de su vivienda es el sitio donde el resto de la familia prefiere trabajar. Tomasa, la ama de casa, junto a Xiomara y Breisy también se suman a la tarea. Luego de terminados los quehaceres del hogar toca hacer los famosos adornos.
Diariamente la familia elabora alrededor de 20 venados, los que puestos en el sitio de venta reportarán ganancias con las que podrán comprarse sus estrenos y lo necesario para compartir la cena navideña.
Los venados cola blanca elaborados por ellos tienen un precio que va de 50 a 200 lempiras, dependiendo el tamaño.
Artesanía familiar
En la salida al oriente, a 22 kilómetros de la capital, se ubica la aldea Joya Grande, perteneciente al pintoresco municipio de San Antonio de Oriente.
En esta comunidad vive la familia Ávila-Corea, que por nueve años consecutivos se ha dedicado a la fabricación de venados.
El aire fresco de los primeros días de noviembre es el aviso para iniciar con estas labores.
La humilde vivienda de adobe, forrada con madera, piso de tierra, enclavada en un cerro, rodeada por los frescos pinares del Uyuca, se convierte en un taller artesanal.
Omar Edgardo Ávila, jefe de hogar, hace a un lado los trabajos de albañilería y jardinería que durante el año ha venido ejecutando, para dedicarse exclusivamente a la fabricación de los vistosos venados.
Él es quien dirige la operación y junto a sus hijos Brayan, Omar y Byron recorren montañas aledañas en busca de los materiales. Zacate, ramas, leños y la corteza del árbol del suyate son necesarios para darle forma a un venado.
También tiene que invertir en clavos, tachuelas, rafia, pintura y marcadores para los acabados del animal. Una vez recolectados todos los materiales, pone manos a la obra.
El piso de tierra de su vivienda es el sitio donde el resto de la familia prefiere trabajar. Tomasa, la ama de casa, junto a Xiomara y Breisy también se suman a la tarea. Luego de terminados los quehaceres del hogar toca hacer los famosos adornos.
Diariamente la familia elabora alrededor de 20 venados, los que puestos en el sitio de venta reportarán ganancias con las que podrán comprarse sus estrenos y lo necesario para compartir la cena navideña.
Los venados cola blanca elaborados por ellos tienen un precio que va de 50 a 200 lempiras, dependiendo el tamaño.