ElHeraldo.hn »  Al Frente
2 de 2 en Al Frente  «ANTERIOR  

Las inocentadas del año

Sin quererlo, estos descuidos regalaron risas, ese remedio infalible que relaja al cuerpo y acaba con el estrés
27.12.09 - Actualizado: 27.12.09 07:43pm - Redacción: redaccion@elheraldo.hn

   Imprimir  Enviar

Tegucigalpa,

Honduras

Por ingenuidad o descuido, cualquiera que fuera la razón, distintos personajes en Honduras hicieron gozar a miles de compatriotas por esas acciones chuscas que cometieron.

Este año, que está por acabar, fue marcado por la crisis política, pero en medio de ese capítulo amargo, hubo momentos de risas a costa de las acciones divertidas o accidentes de distintos personajes de la vida nacional.

Metieron la pata porque se cayeron, cantaron desafinadamente, se mojaron... en fin, hubo de todo, hasta carcajadas a montón.

Protagonistas de varias de estas inocentadas fue el propio ex presidente Manuel Zelaya, a quien su personalidad campechana, extrovertida y aventurera le hizo cometer muchos deslices.

Cómo no recordar cuando cantó en Casa de Gobierno, junto a los Tigres del Norte varios "narcocorridos", y hasta le dedicaron el "Jefe de jefes", una canción que hacen propia los capos mexicanos.

Inolvidable fue también el momento cuando la ex canciller, Patricia Rodas "aterrizó" en el salón Morazán de Casa Presidencial, sin que nadie le ayudara a levantarse, quizás por no romper el protocolo diplomático.

Sin quererlo, estos descuidos regalaron risas, ese remedio infalible que relaja al cuerpo y acaba con el estrés.

“Aterriza” Patricia Rodas

Iba escoltando a su líder Manuel Zelaya y al entonces ex presidente salvadoreño, Antonio Saca, cuando, de repente, la ex canciller, Patricia Rodas, perdió el equilibrio y cayó.

El penoso acto ocurrió en junio pasado, en un acto especial entre los ahora dos ex gobernantes.

Rodas iba atrás de Zelaya y de Saca, bajó unas gradas, caminó derecho, en medio de varios militares, pero se tropezó y terminó cayendo casi en los talones de los ex dignatarios.

Quedó con las rodillas y las palmas sobre la fina alfombra, con el pelo alborotado y sonrojada.

Por asuntos protocolarios, los ex presidentes aparentaron haber escuchado la caída pero ninguno de los dos volteó a ver y mucho menos a ayudar.

Algunos pocos que vieron la caída se sorprendieron, pero no colaboraron en levantarla.

Una persona le tendió la mano a la ex funcionaria y así pudo ponerse de pie nuevamente. Luego se compuso el pelo, se sobó, y después aceleró el paso para alcanzar a Zelaya y a Saca.

Llena de pena, Rodas sonreía, aunque no volteaba a ver a nadie, miraba de frente, haciéndose la inadvertida, como para que el mal rato pasara pronto.

La imagen de Patricia Rodas en el suelo y despeinada, publicada en exclusiva por EL HERALDO, generó asombro y, sobre todo, muchas risas entre la población.

“Padre Nuestro... perdónanos”

De los olvidos nadie está exento, ni siquiera aquellos que han estudiado en colegios católicos. De lo anterior, el propio ex presidente Manuel Zelaya puede dar fe.

La oración que enseñó Jesucristo hace más de 2,000 años iba a ser dirigida por Zelaya para pedir por la liberación del secuestrado periodista Andrés Torres, pero la memoria le falló y lo hizo justo en un acto de premiación al colega Renato álvarez, en un auditorio repleto de periodistas y diversas personalidades.

Zelaya comenzó: "Padre Nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre..."

De pronto, la duda comienza a invadirle, hace silencio para concentrarse, ordenar las ideas, recordar y reanudar el rezo.

Pero otro lapsus lo invade, mientras la gente abría los ojos para saber qué pasaba con el despistado Manuel Zelaya Rosales.

"… Danos el pan de cada día, perdona nuestros pecados, así como nosotros perdonamos a los pecadores (extensa pausa), danos hoy... (hace un silencio prolongado) y hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo".

Zelaya levanta la mirada, como pidiendo ayuda divina, como rogando para que el Padre Nuestro volviera a su mente.

Todo fue inútil. Tartamudeó, bajó la voz al extremo de susurrar para acordarse de la oración, no obstante, los esfuerzos fueron en vano porque no pudo acordarse de nada más.

Luego tuvo que darse por vencido y solicitó a la concurrencia que se sentara.

La gente se sentó, entre murmullos y leves sonrisas, para no incomodar al entonces presidente de la República.

Rápido y furioso

El ex presidente Manuel Zelaya demostró ser fanático de la velocidad. Al probar, en el estacionamiento de Casa Presidencial un moderno camión de Banasupro, pidió a su ministro de Industria, Fredys Cerrato, que le acompañara, pero no sentado como copiloto, sino parado en la grada para subir a la cabina del conductor.

La velocidad, conjugada con un brusco frenón, casi provoca que el ex funcionario saliera disparado, con el riesgo de quedar bajo las llantas del mismo camión.

La gente gritaba y silbaba para advertirle al ex presidente que podía generar un accidente.

Los llamados no sirvieron de mucho, pues "Mel" aceleró varias veces mientras Cerrato estaba muerto del pánico.

Cipriano recibe a Palmerolo

Manuel Zelaya tenía una curiosa deuda que pagar: regalar un burro.

La deuda no era de él, pero tuvo que asumir el compromiso, luego de que el coordinador del programa Nuestras Raíces, Winston Cálix, le ofreció un burro al líder tolupán Cipriano Martínez y este (según el líder tolupán) nunca le cumplió.

Fue así que el ex gobernante ordenó traer un burro de la región de Comayagua, en donde queda la base militar de Palmerola, para entregárselo a Cipriano.

De ahí el nombre de Palmerolo para el animal. El burro estuvo algunos días pastando en los jardines traseros de Casa Presidencial, hasta que el indígena llegó a traerlo. Personal militar de Presidencial hizo entrega del cuadrúpedo a Cipriano, quien partió contento hasta la montaña de La Flor junto a Palmerolo.

Buceó en Cayos Cochinos

En otro episodio que arrancó diversos comentarios, el ex presidente Manuel Zelaya se atrevió a bucear en los Cayos Cochinos. Acompañado por buzos expertos, el ex gobernante se sumergió hasta las profundidades para apreciar la diversidad marina del lugar.

Un militar contó que Zelaya hasta tragó agua, pero se repuso y pudo seguir buceando.

Pero lo realmente chistoso fue ver a Zelaya cuando exhibía su torso desnudo al momento de ponerse el traje.

La histórica foto, en la que aparece muy cerca Patricia Rodas, de sombrero con franja roja, le dio la vuelta al mundo. En esta aventura le acompañó el jefe del Estado Mayor, Romeo Vásquez, quien días después confesó que casi se ahoga.

Palito de papa de Andrés

Era un serio crítico del ex presidente Zelaya, pero una palito de papa que le dio el ex gobernante bastó para que el dirigente de derechos humanos, Andrés Pavón, fuera uno de sus más fervientes admiradores.

El propio Pavón fue quien confesó, en entrevista con Renato álvarez, que todo su concepto cambió cuando Zelaya, en Presidencial, le permitió que tomara de su almuerzo. Pavón, con algo de pena, se atrevió a tomar unos cuantos palitos de papa.

"Yo quedé pensando: no, no le voy tocar la comida al Presidente, pero agarré un palito de papa y me lo comí; creo que ese gesto tal vez me ha ganado, pero no hace que pierda la objetividad...", contó Pavón. Hoy en día, Pavón es uno de los principales líderes de la resistencia zelayista.

A un lado y al otro

El ex presidente Manuel Zelaya entró el 25 de julio pasado al territorio nacional por el puesto fronterizo de Las Manos, del lado nicaragüense, aunque solo permaneció unas dos horas y luego regresó al vecino país.

Después de varios amagos, y aupado por algunos seguidores, el ex gobernante agarró la cadena que divide las fronteras y atravesó la línea divisoria, con el riesgo de que fuera capturado por la Policía ante varios delitos que se le imputan.

La Policía y el Ejército montaron un retén para impedir que siguiera su paso, ya que su presencia era considerada como riesgosa para su integridad. Zelaya había jurado que volvería a Honduras, después de ser derrocado el 28 de junio, cuando fue expulsado hacia Costa Rica.

Empujan rectora de la UNAH

Cuando pedía tranquilidad a policías y a miembros de la resistencia zelayista, que se enfrentaban, la rectora de la UNAH, Julieta Castellanos, fue confundida con uno de los pro zelaya y un efectivo del orden la empujó al suelo.

El enfrentamiento se produjo dentro y fuera de la máxima casa de estudios, por lo que Castellanos salió a la calle a tratar de que la disputa no se tornara más violenta.

La rectora se puso enfrente de los policías "cobras" y uno la empujó con su escudo, provocando que ella cayera inmediatamente.

Los policías se dieron cuenta del error que habían cometido y se quedaron viendo cómo los compañeros de la funcionaria le ayudaban a ponerse de pie.

Se moja gerente del SANAA

Llegaron a presenciar la inauguración de una planta de potabilización de agua en el sector de Los Laureles y se fueron mojados.

El ex gerente del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), Jorge Méndez, bañó a los presentes del acto de desvelo de una placa de la primera etapa de la planta al abrir la válvula del sistema sin precaución. Méndez abrió la llave y se empapó primero, pero para no ser el único, dirigió el chorro hacia la concurrencia.

El agua, incluso alcanzó al embajador de Japón, Osamu Shiozaki; al empresario Emilio Larach; a Víctor Meza, ministro de Gobernación; así como a representantes de la delegación japonesa y miembros de la prensa.

“Mataron” al “Indio”

La noticia conmovió al mundo del deporte: el legendario futbolista Jorge el "Indio" Urquía fue declarado muerto, según difundieron varias emisoras que unicialmente se peleaban la exclusiva. La información se esparció rápidamente, incluso en España, en donde Urquía jugó varios años.

Muchos llamaron a la radio a ponderar las virtudes de Urquía, incluyendo quien fuera su entrenador: "Chelato" Uclés.

Pero horas después se confirmó que el "Indio" no había fallecido, por lo que regresó el alivio de sus familiares y amigos más cercanos.

"Espero que no me maten otra vez", replicó Urquía.

Esta gloria del fútbol aunque padece de varios males aún hoy está "vivito y coleando".

“Narcocorridos” en Presidencial

"Soy el jefe de jefes, señores...", resonaba en Presidencial el popular "narcocorrido" de los Tigres del Norte.

La melodía fue una de las dedicadas por el popular grupo norteño de México al ex presidente Manuel Zelaya, un fanático de este tipo de canciones. Además del "Jefe de jefes", los Tigres cantaron otras como "La banda del carro rojo" y "Camelia, la texana".

Los Tigres del Norte fueron invitados por Zelaya para que le cantaran estas melodías que son las preferidas por los traficantes de droga, pero seriamente criticadas por quienes consideran que son apología del trasiego de estupefacientes.

Este relax de Zelaya fue mal visto porque el país pasaba una emergencia nacional por la gripe A H1N1.

Más noticias

ElHeraldo.hn »  Al Frente
2 de 2 en Al Frente  «ANTERIOR  

opciones de texto  « AGRANDAR  ACHICAR » 



“Aterriza” Patricia Rodas.
Antes de la aparatosa caída, Patricia Rodas había tenido una discusión con un reportero de EL HERALDO porque se le preguntó sobre los gastos en que el gobierno de Manuel Zelaya había incurrido para financiar el proyecto de la cuarta urna.

NOTICIAS RELACIONADAS

» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 

TODOS LOS TITULOS DE ESTA SECCION

» 
» 

   PUBLYNSA S.A. Todos los Derechos Reservados © 2012