Honduras
Las tinieblas en que vivía quedaron atrás y hoy, aunque encerrado en cuatro paredes de una cárcel, una luz poderosa alumbra su camino y dirige sus pasos hacia el bien, después de haber deambulado tanto tiempo en la maldad que lo condujo a perder su libertad.
Marcio Arturo Sánchez, de 29 años, es un ejemplo claro de que con voluntad, valentía y, sobre todo, con la ayuda del Todopoderoso, se puede cambiar y dar un giro importante en la vida.
Él dejó la mara "MS" y ahora se ha convertido en un mensajero de Dios. Los tatuajes que cubren el 100 por ciento de su cuerpo son testigos mudos de todo lo que hizo durante el tiempo que fue un activo miembro de una asociación ilícita a la que se le achacan múltiples delitos y sembrar terror en la ciudadanía.
Ingresó a la granja penal de Comayagua a cumplir una condena de 17 años de reclusión por un delito que cometió, pero en poco tiempo de estadía dejó de ser un preso común y corriente, o un marero más, porque se agarró de la mano de Dios que lo guía en lo que hace.
La inteligencia que antes utilizaba para manchar paredes con grafitis, ahora la emplea para escribir mensajes constructivos que ayudan a la juventud para no seguir el ejemplo de lo que él hizo en el pasado, y prueba de ello son dos libros que ha escrito en la prisión en los 9 años que ha cumplido de su condena.
El apoyo que recibe de las máximas autoridades de la Dirección Nacional de Servicios Especiales Preventivos, que rectora el comisionado general Allan Nájera, así como del director de la granja penal, inspector de policía Lorenzo Lara Muñoz, ha sido importante en su proceso de rehabilitación.
El mismo tratamiento reciben otros ex integrantes de estos grupos que decidieron desertar, quienes contrario a la rivalidad que existía en años anteriores, hoy comparten como buenos amigos el trabajo de los oficios que han aprendido en la cárcel.
De las tinieblas a la luz
El cambio demostrado por Sánchez en su recorrido por el sendero del bien lo resume en los dos libros que ha publicado.
"Rescatado del infierno de las maras" es un relato de lo que era su vida anterior y de cómo Dios con su poder lo sacó del camino de maldad que seguía para convertirlo en persona de bien, aunque las marcas en su cuerpo causen temor y desconfianza en los ciudadanos.
En el segundo libro, titulado "De las tinieblas a la luz", se hace una radiografía de lo que fue su vida de tinieblas y del cambio que Dios ha hecho en su vida, de lo cual se siente victorioso, pero arrepentido del daño que causó a mucha gente.
De lo que Marcio Arturo dice sentirse seguro es de que está convertido en nueva criatura, por lo que le da gracias a Dios y a las autoridades que le ofrecieron el apoyo que aceptó con valentía, porque no es fácil retirarse de una mara sin recibir el castigo de los malignos.
"Gracias a Dios me tocó llegar a la granja penal de Comayagua, porque hasta hoy he encontrado apoyo moral y físicamente", expresó. El próximo libro de Sánchez tiene que ver con los jóvenes que conforman las barras de los equipos, a los que considera células de las pandillas.