Honduras
Se imagina usted a un fiscal del Ministerio Público (MP) persiguiendo extraterrestres, emitiendo requerimientos en contra de fantasmas y hasta investigando estrellas de Hollywood? En Honduras todo es posible.
A los fiscales del MP no solo les piden perseguir a la delincuencia común y organizada, existen casos en que se presentan las denuncias más insólitas que se pueda imaginar.
En sus 15 años de existencia, el MP ha recibido miles de denuncias por diversos delitos, entre ellas destacan algunas que provocan el asombro en los fiscales.
La Unidad de Trámite Rápido del MP recibe en forma abierta toda clase de denuncias, en su mayorÃa refieren a delitos, pero en la atención ciudadana "nos viene un sinnúmero de casos en los que quedamos sorprendidos", manifestó Sara Sagastume, jefe de dicha Unidad, quien junto a la psicóloga Leyla Gutiérrez atendió a EL HERALDO para compartir algunos de ellos.
Los casos
Como dice el adagio popular, para muestra un botón: existió un caso en el que un ciudadano identificado como don José, de unos 82 años, llegó al MP muy preocupado y enojado a denunciar que su caballo se lo habÃan robado.
En ese entonces el asistente le preguntó que cuándo habÃa ocurrido el incidente, de inmediato, el acongojado anciano contestó que en "enero" por lo que se inició el trámite de interposición de la denuncia.
"Resulta que viene la receptora y me dice: ‘Abogada tenemos un problema, es que el caso de él fue en enero, pero del año 1975’, el ¿queeé? le dije", recordó la funcionaria.
Sagastume mencionó que le preguntó al denunciante "cuando usted se levantó, qué fue lo que le hizo tomar la decisión de denunciar un incidente tan antiguo, a lo que el abuelo contestó que no le ‘habÃan pagado el dinero’".
Los fiscales llegaron a la conclusión que tras 35 años don José hizo una remembranza que lo habÃan engañado al transar el equino.
Existe otro caso en el que una mujer de apariencia normal llegó al MP con un propósito: denunciar que hay espÃritus que salen de su computadora y la persiguen.
"ImagÃnese cuando alguien le dice a usted que espÃritus salen de la computadora, el gran susto que usted se lleva porque se imagina que le van a venir a tratar un caso en que uno pueda ayudarle", recordó.
En ese caso los fiscales se dan cuenta que la denunciante necesita ayuda mental por lo que se consultó al hospital psiquiátrico Mario Mendoza si la conocÃan, quienes informaron que la referida era una paciente psiquiátrica y recibÃa un tratamiento ambulatorio.
Los fiscales dedujeron, entonces, que quizás ese dÃa la paciente no tomó sus medicamentos y llegó al MP a descargar su malestar o ansiedad.
En otra oportunidad una persona acudió a denunciar que los espÃritus lo perseguÃan y que debÃan ser capturados porque representaban un peligro.
Denuncianextraterrestres
En una ocasión los fiscales se dieron cuenta de la existencia de una banda de extraterrestres dedicadas al secuestro.
"Fue el caso de un muchacho de unos 22 años, que llegó a asegurarnos que estaba enfermo porque recientemente los extraterrestres se lo habÃan llevado y que le habÃan aplicado una inyección en la cabeza y por eso no podÃa seguir estudiando", relató la fiscal. Denunciaba a los marcianos por secuestro y lesiones en su cabeza, evidentemente presentaba una enfermedad mental y fue atendido por especialistas.
En otro suceso, el protagonista fue un señor que llegó al MP a denunciar un caso en el que se vio afectado por la herencia de un terreno.
"Cuando le preguntamos que dónde es (el terreno en disputa), dijo que era ‘en el Medio Oriente’, si eso es a miles de kilómetros y uno se queda viendo a la persona, me quedé helada", expresó Sagastume.
Hace unos años acudió al MP un señor muy bien vestido a denunciar a un cine capitalino. En su exposición dijo que en la boleterÃa compró 15 boletos, uno para él y el resto para sus 14 gatos con el fin de ver una pelÃcula en la que actuaba un felino de la misma raza de los suyos.
"Llegó al cine a ver en estreno la pelÃcula de un gato, llegó con una ristra como de unos 15 gatos, no los dejaron entrar, por lo que denunció que cómo era posible que le estén violentando los derechos a sus gatos y le estén causando un daño psicológico", indicó.
Que si la admisión era un problema, le dijo al encargado de la entrada que podÃan colocar dos gatos en cada silla, por lo que se le respondió que no admitÃan animales, por lo que exigió la devolución del dinero, el que no obtuvo porque el cine se reserva el derecho de admisión. "Son casos en que a uno lo sorprenden, son inusuales", afirmó.
El guapo y el actor
Los casos no paran, en una ocasión llegó una señora embarazada a quien la Unidad de Tramite Rápido remitió a la FiscalÃa de la Mujer a denunciar abusos y violencia doméstica.
"Pero resulta que cuando fue a la FiscalÃa de la nada llegó a bofetear a una señora que estaba sentada, y le dijo ‘vos fuiste, vos sos’, se imagina", narró.
La que recibió la cachetada era una usuaria más que llegó a interponer una denuncia, no tenÃa nada que ver con la indignada embarazada que buscaba a quien le habÃa quitado a su marido.
Pero el caso no paró ahÃ, sino que igual le pegó otra cachetada a una joven que se encontraba en el lugar, cuando volvÃa a la sede fiscal todo mundo le tenÃa miedo.
"Era mirada de largo porque se le cambió el chip en un momentito y le dijo ‘vos fuiste’ y se le tiró encima a pegarle", dijo Sagastume, entre risas.
Otro joven llegó a interponer denuncias, pero mientras esperaba hizo un show, se puso a bailar y cantar frente a los fiscales quienes apenados por los usuarios que llegan al MP le dijeron que se esté tranquilo.
Otro caso que los fiscales recuerdan con asombro es el de una agraciada joven que llegó a afirmar que a través de su computadora se comunicaba con el actor de Hollywood Brad Pitt. Acto seguido relató que habÃa tenido cibersexo con el actor, que habÃa abusado de ella, que la habÃa dejado embarazada y que ahora no se hacÃa cargo del bebé.
Otro dÃa llegó un hombre con su camiseta escotada, jeans apretados y zapatos bien lustrados con una autoestima elevada por los cielos a denunciar a su novia. "No se me olvida que me dijo, ‘yo sé que soy un hombre guapÃsimo abogada, pero mire los problemas en que me mete esa mujer, usted me ve guapo, ¿verdad?", relató Lorena Cálix, portavoz del MP.
Recordó que el ciudadano denunció a la mujer por violencia sexual psicológica al acosarlo en cualquier lugar donde este se encontrara, se creÃa un gigoló.
"InsistÃa en que ‘esto de ser guapo me ha traÃdo problemas con las mujeres, toda la vida he tenido estos problemas, ya me quiero librar de esta mujer’ no sabÃa si reir o qué", expresó.
Pero en cuestiones del amor, las mujeres también tienen lo suyo para interponer denuncias. Son varias las ocasiones en que mujeres llegan al MP a pedir que su marido no salga a determinada hora. "Se queda uno pensando, cómo haré para controlarlos, si me tocara. No puedo ni controlar al mÃo", indicó.
La vaca rancia
En una ocasión llegó al MP una señora indignada a denunciar que compró una leche en una pulperÃa de la capital y que le habÃa caÃdo mal a su niño. "Mientras pumpuneaba el escritorio dijo: ‘yo lo que quiero es que me le vayan a revisar las tetas a la vaca’... son cosas que sorprenden y uno no se puede ni reÃr delante de ellos", relató. Quizás lo que querÃa es que el MP acusara a la vaca.
Existen varios padres de familia que llaman por teléfono a denunciar que ya no saben qué hacer con sus hijos y quieren que el MP se encargue de ellos. Esto hace reflexionar en los fiscales en qué es lo que está pasando con la responsabilidad de la familia.
Lo asombroso de todos estos casos es que los denunciantes no solo llegan una vez al MP, sino que acuden a denunciar lo mismo o ver cómo se les da seguimiento en la investigación. Este tipo de denuncias hacen que de alguna forma los fiscales se salgan por un rato del estrés que a diario viven. "Uno cae como Condorito", externó la fiscal con jocosidad.
Viven su realidad
Esta unidad se encarga de recibir toda clase de denuncias, la mayorÃa se relacionan a casos personales, sirve de filtro al definir cuáles cuentan con requisitos para ser objeto de una investigación.
En casos como los detallados anteriormente la unidad cuenta con una sección de PsicologÃa, que se encarga de atender a los denunciantes para practicarles una evaluación preliminar y ver de qué forma se les puede ayudar.
Para Sagastume, el recibir este tipo de denuncias no es asunto de burla, sino de tratar de ayudar a quien la interpone y de alguna forma comprender cómo se encuentra nuestra sociedad.
"Hay muchos casos en que la gente tiene problemas psicológicos, parece mentira, pero hay más casos en que nosotros podamos imaginar", dijo. "Nos damos cuenta de qué es lo que está pasando en nuestra sociedad, tenemos que hacer una valoración crÃtica de esta situación, la deficiencia del sistema", agregó.
Los fiscales tienen que diferenciar qué casos ameritan ser o no ingresados, cuando se dan cuenta que algo no cuadra, independientemente, no se les cierran las puertas.
"Ellos sienten y lo que exponen es su realidad. A estas personas hay que ver cómo se les aborda, porque para ellos es un problema real aunque uno sepa que no es asÃ", expresó la psicóloga Leyla Gutiérrez. Porque si se le dice a una señora que no puede ser que denuncie algo asÃ, esta responde que si es que la ven como loca. "Si esa es su realidad y la queremos contrarrestar nos podemos llevar como se dice un chasco", dijo.
En tal sentido en el MP no se le dice al denunciante que el caso que expone no ingresará para investigar, sino que le dan ‘un curso normal’ para hacer creer que se le toma para esclarecerlo.
En casos evidentes de problemas mentales se remiten a Medicina Forense o al hospital Mario Mendoza para ser atendidos de emergencia, en otros casos los fiscales llaman a los familiares.