Honduras
La introducción fraudulenta de alcohol y licores obligó ayer a las autoridades de la DEI a realizar acciones concretas para castigar a los responsables de este ilícito.
Un equipo de 200 auditores fue enviado de esta ciudad a las aduanas de El Florido, Copán, así como a El Poy y Agua caliente, ambas ubicadas en Ocotepeque, para intervenirlas este día y por tiempo indefinido.
Por estos puntos fronterizos se trasiega alcohol procedente de Guatemala, el que se declara para uso industrial para evadir el pago del 15% de impuesto y posteriormente es comercializado a destilerías que operan en varias ciudades. Lo anterior provoca pérdidas al fisco de entre 600 y 650 millones de lempiras anuales.
La información fue brindada a EL HERALDO por el director ejecutivo de Ingresos, José Oswaldo Guillén, quien dijo que el trabajo de los auditores será verificar las denuncias publicadas en este rotativo y proceder a sancionar a los responsables, empleados y funcionarios aduaneros, así como a los importadores a través de reparos, en caso de encontrarse irregularidades en las pólizas de importación.
Es la primera vez que un gobierno adopta una medida de este tipo por el ingreso ilegal de productos etílicos al territorio hondureño, a pesar de las constantes quejas que la industria presentó en los últimos cuatro años.
La intervención está siendo dirigida por el titular de la DEI y no por la subdirectora de Aduanas, Sandra ávila, quien viene desempeñando el cargo desde el año 2006, pero que en su gestión no tomó acción alguna para frenar las anomalías denunciadas por las fábricas autorizadas para elaborar bebidas embriagantes.
Toda la operación ha sido manejada bajo un total hermetismo para evitar que los supuestos implicados limpien sus bases de datos y documentaciones impresas, parte de la cual la Dirección Ejecutiva de Ingresos ya tiene en su poder.
Tiendas libres
La acción de la DEI también abarca las duty free. Una parte de los 200 auditores ya se encuentra en las aduanas de El Amatillo, Valle y Corinto, Cortés, donde funcionan tiendas libres que venden bebidas embriagantes a cualquier ciudadano hondureño y no solo a extranjeros, como manda la ley.
Guillén confirmó que los delegados fiscales asignados a los duty free, autorizados para funcionar en varios hoteles capitalinos, fueron removidos de sus cargos y se nombró nuevo personal. La acción se extenderá hacia otras ciudades del país, donde también operan estos negocios al margen de la ley que los regula.
La denuncia
Personal de auditoría de la DEI comenzará a trabajar a partir de este día en la recolección de pruebas en cada una de las aduanas autorizadas para así cotejar las pérdidas señaladas en una investigación que está en poder del gobierno de Porfirio Lobo Sosa.
Se estima que la defraudación fiscal al introducir alcohol a un grado mayor que el permitido en la partida suma 15 millones de lempiras.
Además, el ingreso de 250,000 cajas de 12 litros de aguardientes representa una pérdida de 250 millones de lempiras por la evasión del impuesto selectivo al consumo y el impuesto de producción. La pérdida del impuesto sobre ventas (15%) por bajos precios en la industria formal y clandestina significa 50 millones de lempiras.
La introducción fraudulenta de Johnnie Walker, unas 19,200 cajas, representó dejar de recaudar casi 80 millones. En vodkas, tequilas y ron chivas regal también se detecta un contrabando de 20,000 cajas, en el que se pierden 120 millones de lempiras al año.
Respecto al alcohol como materia prima, en 2008 el desfalco al fisco -en 10 grados por pipa- fue de 13 millones de lempiras y para 2009 se considera que aumentó a 15 millones.
En suma, la DEI deja de percibir entre 600 y 650 millones de lempiras en concepto de impuestos por la introducción ilegal de alcohol y sus derivados. Las autoridades de la Dirección Ejecutiva de Ingresos darán a conocer en los próximos días los resultados de la intervención en las aduanas y en las tiendas libres.