Honduras
Los muros de la corrupción se vuelven cada vez más difíciles de derribar.
Serias irregularidades se habrían cometido en la millonaria construcción de un muro del hospital Regional de Norte, de San Pedro Sula, del Instituto Hondureño de Seguridad (IHSS).
El levantamiento de la muralla se hizo mediante contrataciones directas y no por el proceso de licitación, al dividir el total de la obra en cuatro diferentes proyectos o paredes, según una denuncia escrita en poder de EL HERALDO.
La construcción de las vallas fue adjudicada entre el 24 y 27 de abril de 2009 y curiosamente la construcción de todos los tramos del muro fue ganado por la misma empresa.
El costo total de los muros frontales de los módulos 1, 2, 3 y 4 del sanatorio ascendió a 3,398,162 lempiras, cifra que obligaba a las autoridades del Seguro a realizar una subasta para que varias empresas ofrecieran sus precios por el trabajo y se pudiera escoger la más económica.
Las disposiciones del Presupuesto General de la República de 2009 ordenaban que si una obra o proyecto de inversión tenía un valor mayor a 850 mil lempiras, se tenía que contratar mediante una licitación.
En el caso de ser menor a ese valor, la institución pública estaba autorizada para hacer una contratación directa, es decir, tenía libertad para seleccionar a quién contratar.
Pero lo que hizo la administración del IHSS en el caso de este muro fue que ordenó la construcción de paredes por el valor de 847 mil lempiras cada una y así no hizo ninguna licitación.
"Esta (la empresa) ganó por cotización los cuatro proyectos, cada uno por un mismo monto. Siendo este muro una sola obra, así que este fue fraccionado como cuatro proyectos diferentes", dice la denuncia.
No puede reclamar
Al no hacerse licitación, la administración del IHSS pierde el derecho de que haya garantía de cumplimiento de contrato.
El señalamiento en poder de EL HERALDO indica que las obras fueron contratadas por la Subgerencia Nacional de Ingeniería Mantenimiento y Servicios Generales del Seguro.
Las firmas de las órdenes de compras locales tienen, además, los sellos de la Gerencia General y la Dirección Ejecutiva.
Estas adquisición de obra se hizo durante la gestión del director del Seguro, Efraín Bu, es decir, durante la administración de Manuel Zelaya.
Se pagó
La cancelación de las obras se pactó en cuotas.
El 19 de mayo de 2009 se cancelaron 4 abonos correspondientes al 20 por ciento del costo de cada muro.
Esto representó un pago de 169,458 lempiras.
Luego, el 20 de julio de 2009, el Seguro emitió cuatro cheques cada uno por valor de 365,861 lempiras para la empresa constructora.
Otros cuatro cheques, esta vez con valor individual de 420 mil lempiras, se le dieron el 15 de octubre de 2009.
Nuevamente, el 9 de diciembre de 2009, se otorgaron cuatro pagos de 60 mil lempiras cada uno.
La denuncia indica que en los últimos pagos de los módulos 2, 3 y 4 se hizo un descuento de 20 por ciento, es decir, 169 mil lempiras menos del costo de las obras.
"El fraccionamiento de la obra no solo es evidente en la obra física, sino que se ve plasmado en los montos, en las órdenes de pago y adjudicaciones en las mismas fechas", reza la documentación.
EL HERALDO intentó entrevistar sobre esta denuncia de supuesta corrupción al director del Seguro Social, Mario Zelaya, pero nadie de su equipo de relaciones públicas contestó las llamadas a su celular, así como tampoco en la línea oficial 193 fue posible contactarlo ya que ningún operador atendió.
El fraccionamiento en la contratación de una obra ha sido una práctica en la administración pública para evadir la Ley de Contratación del Estado a fin de favorecer a un oferente.
No obstante, son pocos los casos que han sido castigados y llevados a los tribunales de justicia.
Más anomalías
Existen otras serias denuncias concernientes al supuesto pago de obras que quedaron inconclusas.
Dice la denuncia que se contrató a una empresa para realizar el Proyecto de Hospitalización Hombres/Mujeres, el que, según su costo original, se debió someter a licitación, pero solo se contrataron algunos trabajos para evadir la licitación y recurrir a contrataciones directas.
La repercusión fue que esta unidad no se terminó porque faltaron varias obras que no se incluyeron para que el costo no subiera y así contratar de forma directa.
También se señala la supuesta desaparición de materiales de las bodegas del Seguro.
De lo que se sospecha es que hubo una orden de requisición para que saliera una determinada cantidad de cerámica de la bodega de IHSS del barrio Abajo, de Tegucigalpa, para ser instalada donde funciona la unidad de Hospitalización de Hombres y Mujeres, pero el producto no se uso en esa sección y se desconoce dónde está.
En las áreas de neonatos, farmacia, emergencia, hospitalización urología, quirófano y curaciones se supone que existían órdenes de ingreso de materiales que se desconoce si entraron.
De igual manera, se hicieron compras excesivas de materiales para otras dependencias del Seguro Social, establece la denuncia.