Honduras
Representantes de las empresas de telecomunicaciones Tigo y Claro expusieron ayer sus muestras de preocupación ante la presentación del paquete de medidas tributarias en el Congreso Nacional.
El ejecutivo de Tigo, Juan Moya, expresó que un estudio de fundación Fundemos sustenta que el "incremento de un centavo en el precio del servicio provocará una reducción en las ventas de las empresas en 1,052 millones de lempiras, lo cual afectará la recaudación fiscal en cerca de 316 millones de lempiras".
Mediante una nota enviada ayer por el gerente general de Claro, Luis del cid García, al Congreso Nacional patentiza la preocupación de la telefónica por el incremento de un 3% al Impuesto sobre Ventas (ISV), que pasaría de un 12 a un 15%, según la ley presentada por Finanzas.
Las exoneraciones menguan ingresos
El subcoordinador del Foro Social de la Deuda Externa (Fosdeh), Ralph Flores, expresó que es difícil eliminar las exoneraciones fiscales a las empresas antes de la fecha de su vencimiento.
Para Flores, el fisco deja de captar millones de lempiras por las exoneraciones tributarias que benefician a varias empresas y sectores en el país, amparadas por normativas aprobadas en el Congreso Nacional.
La eliminación de estos beneficios se dificulta antes de la fecha de su vencimiento, por el respeto a la seguridad jurídica, argumentó.
Flores fue del parecer que el Estado, en este momento, no dispondrá de los suficientes recursos para desarrollar obras públicas y deberá analizar si es conveniente concesionarlas. Recomendó al gobierno diseñar y ejecutar un plan anticrisis.
Obreros, vigilantes por medidas fiscales
El dirigente de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), José Luis Baquedano, expresó que mantendrán una actitud vigilante ante la aprobación de un paquete de medidas fiscales en el Congreso Nacional.
El dirigente lamentó que el gobierno envió estas medidas de carácter económico al Poder Legislativo, y aún el gobierno no aprobó el nuevo salario mínimo para beneficiar a casi medio millón de trabajadores. La vigencia del plan de arbitrios municipales, señaló, también afectará la economía de la población.
"La aplicación de paquetazos es un duro golpe a la economía del pueblo hondureño. La población está saturada de tanto impuesto, mientras los salarios se mantienen estáticos, y hasta cuesta adquirir los productos de la canasta básica de alimentos", dijo.