Honduras
El agua cada segundo socava la estructura de la Represa Hidroeléctrica Francisco Morazán.
Las condiciones de la monumental obra empeoran cada día que el gobierno se demora en aprobar los trabajos de reparación.
EL HERALDO, el primer medio de comunicación que viaja al corazón de esta represa y recorre sus venas y arterias -15 kilómetros de túneles que cruzan la cortina y conectan el estribo izquierdo con el derecho- mostrará los riesgos que enfrenta la principal obra de ingeniería del país y una de las más espectaculares del mundo.
La serie de trabajos que revelan lo que ocurre en esta cental hidroeléctrica puede ser seguida a través de www.elheraldo.hn, donde podrá acceder a los videos.
Esa mole de hierro y hormigón que deslumbra al visitante y que es orgullo nacional, internamente está siendo perforada por una serie de filtraciones de agua que brota en los subterráneos y corre por las galerías buscando una salida.
"Es claro que cada retraso en la realización de los trabajos de reparación va a conducir a gastos suplementarios o costos adicionales en el monto de las obras, aparte del riesgo para la obra", dicen en un informe los expertos internacionales Giovanni Lombardi y Gabriel Fernández.
"Es importante destacar que debido a la exigencia del trabajo, magnitud, grado de dificultad y nivel de especialización requerido, el costo puede ser considerable, pero está plenamente justificado por la evolución creciente de las filtraciones", agrega el documento.
Filtraciones
De acuerdo con los ingenieros, en una obra de esta naturaleza, las filtraciones son normales hasta cierto punto, pero cuando ya rebasan ciertos límites es necesario realizar intervenciones. La represa Francisco Morazán, más conocida como "El Cajón", entró en funciones en 1985 y a lo largo de su historia ha recibido dos reparaciones.
Una se realizó entre 1987 y 1989 y otra entre 1992 y 1996. Las intervenciones se ejecutaron en la cimentación de la presa, en sus estribos y en la casa de máquinas subterránea.
El último proyecto de inyección marcó un hito histórico a nivel mundial, los trabajos ejecutados hoy son objeto de debates y discusión en congresos internacionales de grandes presas.
Los ingenieros disminuyeron filtraciones de 1,600 litros por segundo a 100 litros por segundo.