Honduras
Su rutina pasa entre levantarse a las 4:00 de la mañana, hacer que las niñas abandonen el sueño y luego partir a largas jornadas de entrenamiento.
Parece que fue hace poco que esta madre campeona recogía medallas con una enorme facilidad que asustaba.
Era una sirena de las albercas. Rompía récords de natación, asustaba a cualquiera que se le ponía enfrente, y eso que tan solo tenía 10 años.
Ahora es toda una mujer, madre de tres hermosas niñas y entrenadora a tiempo completo del club Tiburones.
"Solo espero que mis hijas desarrollen esa pasión que yo tuve con este deporte. Ahora disfruto la natación más porque estoy desde el plano de madre, viendo a mis hijas triunfando", dice, mientras va camino a una jornada más de entrenamientos.
De aquellos gloriosos momentos en los que se bañaba en oro solo nos quedan como recuerdo más de 600 medallas que ganó y que ahora descansan en los muros de su casa, varios récords impuestos y cientos de historias en piscinas olímpicas.
Ana ha dejado atrás todo eso para convertirse en madre, en amiga y confidente de las niñas. "Me siento tan completa cuando ellas ven que la gente me detiene en la calle para pedirme un autógrafo o algo y ellas me dicen: ‘mami, cómo te conocen’, eso es una enorme alegría para mí", cuenta.
El cambio
Cuando Ana era la reina de las piscinas, sus jornadas eran cansadas, pero nada le ha generado mayor satisfacción que su nueva faceta: "mi hija mayor acaba de clasificar al Camex (Campeonato de Natación de Centroamérica y México) y eso me tiene contenta, a pesar de que mi vida es más agitada porque tengo que estar pendiente de mis hijas, de los niños que entrenan natación, es muy pesado, pero lindo. Me genera mayor satisfacción", cuenta.
El consejo
La tarde casi expira. La alberca de la Villa Olímpica está a reventar de niños.
Ana y su club Tiburones siguen entrenando a los futuros campeones.
Los niños ven en Ana Joselina el personaje a seguir.
La campeona, que no abandona el gorro y el traje de baño, tiene un consejo para todos ellos: "para llegar a ser campeones hay que sacrificar muchas cosas, muchas veces no se quiere ir a entrenar o hay cansancio, pero ese es el camino para llegar a ser campeón".
Sin lugar a dudas, Ana Joselina es una madre campeona, como todas...