Honduras
Conózcalo. Su nombre: Miguel Ferrera. ¿Deporte? Taekwondo. ¿Medallas? 52 en total, de las cuales 32 son de oro. Como para presumir, ¿no?
¿Quiere saber más de él? Está bien. Fue el abanderado por Honduras en los Juegos Olímpicos de China en 2008. Todo un campeón. Pero ojo, su mayor competencia no viene de él mismo, viene de su madre. "Ella es quien siempre me pide más, nunca está satisfecha, siempre me dice que puedo hacerlo mejor, que puedo ganar más competencias, que puedo hacerlo mejor... en fin, ella es quien me exige", revela.
La culpable se llama Rebeca Ferrera y a su hijo, desde pequeño, lo tomaba de la mano para llevarlo a los entrenamientos de taekwondo.
"Recuerdo muy bien que siempre me repetía que lo importante no siempre era ganar, lo importante es hacer bien las cosas. Hoy por hoy puedo decir que mi madre es quien me ha ayudado a ser el atleta que soy, la persona que soy y el ser humano que soy. Ella lo es todo para mí".
Madres como esta hay muchas: abnegadas, entregadas, consejeras, amigas, en fin, la lista es larguísima. Miguel quiere cerrar diciendo algo: "quiero decirle a mi madre que es mi mayor apoyo, mi inspiración y que gracias a ella estoy donde estoy. De no haber sido por tus consejos, madre, por todas esas veces que peleamos y me dijiste qué camino debía tomar, no estaría donde estoy. Gracias". A doña Rebeca le otorgaremos las cincuenta y dos medallas de Miguel.
Este genio de las artes marciales tiene en doña Rebeca, su madre, el mejor espejo que orienta en busca de alcanzar el mejor de los lugares.