Honduras
El uso del aeropuerto en la base militar de El Aguacate dependerá del cumplimiento de ciertas recomendaciones que haga en un informe la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
El director de la DGAC, Manuel Enrique Cáceres, viajó ayer a inspeccionar el aeródromo junto a técnicos de la institución para obtener información sobre las condiciones de la terminal y la pista y así poder elaborar un documento que plantee lo que requiere para poder ser operable.
EL HERALDO acompañó al equipo de la DGAC que se desplazó en un helicóptero militar a la zona a constatar los errores técnicos que se cometieron en la construcción de la pista.
La construcción de este puerto aéreo, ubicado en este municipio de Olancho, se autorizó en 2007, en el gobierno del ex presidente Manuel Zelaya, pero misteriosamente la obra no contó con la supervisión de Aeronáutica, como manda la ley del ramo en caso de la construcción de un aeropuerto.
La Corporación Centroamericana de Servicios de Navegación Aérea (Cocesna) donó 250 mil dólares (4.6 millones de lempiras) para financiar la obra.
Los fondos y la dirección del proyecto fueron manejados por los viceministerios de Transporte y Obras Públicas.
No puede ser usado
El informe de la DGAC será enviado a la Secretaría de Obras Públicas Transporte y Vivienda (Soptravi) para que determine si ordena cumplir las recomendaciones de mejoras que debe de sufrir el aeropuerto. Mientras no se cumpla con las recomendaciones, el aeropuerto "no está a nivel de uso", dijo Cáceres.
El trabajo de campo consistió en inspeccionar la cerca perimetral, calidad de asfalto de la pista y tamaño de la misma para estudiar cuál es la cantidad de aviones que pueden aterrizar.
Cáceres dijo que encontraron "discrepancias de tipo visual", pero que los análisis de los expertos indicarán otras fallas en la construcción del aeropuerto. La investigación será cotejada con documentos y planos que tiene Soptravi sobre la terminal. El informe de Aeronáutica Civil estará listo en una semana, calculó.
El director enfatizó en que la obra "no se puede detener" porque es beneficiosa para el desarrollo de la zona, pero antes requiere de ciertas modificaciones para garantizar la seguridad de los pasajeros.
DGAC participó: Pagoaga
Contrario a lo que dice Aeronáutica, el presidente ejecutivo de Cocesna, Bayardo Pagoaga, aseguró que la DGAC sí participó en la construcción del aeródromo.
Sin ser muy preciso, dijo que personal de Aeronáutica participó en el proceso de mejoramiento de la pista.
Pero luego acotó que "tengo entendido que hizo un análisis el ingeniero Efrén López, de la Dirección de Obras Públicas, que son los que tienen criterio para poder diseñar una pista".
Según Pagoaga, la función de la DGAC es la de garantizar que un aeropuerto cumpla con los estándares de calidad que exige la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Aeronáutica asegura que no hay documentos que prueben que esta entidad supervisó esta obra y en Soptravi no dan respuesta sobre la existencia de esos supuestos informes.
Pagoaga dijo que las puertas de Cocesna están abiertas para cualquier persona que quiera saber sobre el uso de los fondos y que la junta directiva del organismo autorizó el desembolso para el aeropuerto de El Aguacate y monitoreó la forma en que se invirtieron.
Respecto al equipo tecnológico que necesita el aeropuerto para funcionar, indicó que Cocesna está dispuesta a financiar la compra de esos sistemas, pero que antes el gobierno debe especificar qué es lo que se ocupa.
"Tenemos la mejor voluntad de instalar los equipos necesarios según el tipo de movimiento aéreo que se desarrollará".
Uso
La pista fue levantada para aterrizaje de aviones pequeños, ya que pese a que mide 2,300 metros de largo, apenas tiene 26 metro de ancho.
Estas medidas permiten que sea usada por avionetas o aviones tipo ATR. "Hay gente que viaja desde La Mosquitia y siempre hace escala en La Ceiba y ahora se podría hacer escala en Catacamas para reducir el tiempo", ejemplificó Pagoaga.
Afirmó que el aeropuerto fue construido por petición del ex presidente Manuel Zelaya para impulsar el crecimiento económico de la región, principalmente Catacamas.