Honduras
La presidencia semestral española de la Unión Europea, la última antes que caduque la caótica forma de gobierno del bloque, está para el olvido para el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
Comenzó con un portazo en la frente que le dio Barack Obama al desistir en viajar a Madrid para acudir a la cumbre anual de Unión Europea-Estados Unidos, lo que obligó a que el palacio de La Moncloa cancelara el mayor encuentro político entre estos dos antiguos socios transatlánticos.
Ahora la cumbre de la Unión Europea-Latinoamérica también está enfrentando problemas que dejan a Rodríguez Zapatero y a Madrid en muy mala posición.
Los españoles fueron sorprendidos por el boicot lanzado por los países de Sudamérica contra la referida cumbre, argumentando la invitación al presidente hondureño Porfirio Lobo Sosa, ya que todavía mantienen su adhesión al ex mandatario Manuel Zelaya Rosales, convertido ahora en un empleado a sueldo de Chávez con el cargo de presidente de la comisión política de Petrocaribe.
La actitud confrontativa y nada diplomática de los socios de Chávez, que fueron cultivados por Rodríguez Zapatero como amigos de Madrid, solamente fue resuelta por la disposición de Lobo Sosa de acudir en auxilio a La Moncloa, al aceptar no participar en el encuentro ampliado y solo acudir al reducido entre la Unión Europea-Centroamérica.
Otro portazo
Pero fiel a su estilo confrontativo, Chávez volvió a golpear a sus "socios"españoles al anunciar la noche del viernes que tampoco acudirá a la cumbre, salvado el asunto Lobo Sosa, a pesar de haber reclamado una "victoria política" por la no presencia del mandatario hondureño en el encuentro general.
Y no fue suficiente el anuncio de su no presencia en Madrid, sino que solto después el otro golpe a España.
Chávez dijo que comisionó al vicecanciller Francisco Arias Cárdenas como el representante de Venezuela, provocando una auténtica "humillación" a su defensor Rodríguez Zapatero.
Ha sido tal el golpe dado por Chávez que ni el presidente de gobierno ni el ministro del Exterior español, Miguel Ángel Moratinos, han reaccionado a semejante "humillación".
Los dos son conocedores de que el vicecanciller Arias Cárdenas es enviado a misiones secundarias.
Chávez dijo que el canciller Nicolás Maduro acudiría a Irán a una cumbre del G-15.
El protocolo exigía en todo caso que el vicepresidente Elías Jaua, seleccionado por el propio gobernante venezolano, acudiera en representación de Caracas.
México
Otra ausencia dominante en la cumbre de Madrid será la del mexicano Felipe Calderón, que anunció ayer la suspensión de su viaje, aunque es por motivos de emergencia.
El sábado se declaró desaparecido al ex candidato presidencial y correligionario de Calderón, Diego Fernández de Cevallos, y los medios de prensa hablan, incluso de que habría muerto.
Lula
Otro abanderado del boicot es el mandatario brasileño Lula da Silva, quien sin embargo se encuentra en Irán, donde tiene la misión de convencer al régimen teocrático de dar garantías a occidente que su programa nuclear no tiene propósitos militares, como sospecha Estados Unidos, Europa y Rusia.
A Lula le recordaron en Washington que su misión es la "ultima oportunidad" de Teherán de dar garantías creíbles que el enriquecimiento de uranio es para generar energía, como proclaman, y no material para bombas nucleares.
Un viaje sin resultados provocaría a Lula una situación desagradable que influiría en su ánimo de acudir a Madrid.
Agenda
La cumbre abordará la nueva arquitectura financiera mundial, la crisis en Grecia, el cambio climático y la situación en Haití tras el terremoto del 12 de enero pasado, que dejó 300,000 muertos, según reveló una fuente de la cancillería.
La ocasión servirá para el relanzamiento de las negociaciones entre ambos bloques para la firma de un demorado acuerdo de asociación que ha tropezado hasta el momento con la política de subsidios europeos a la agricultura.
La mandataria argentina Cristina Fernández Kirchner, que ejerce la presidencia del grupo América Latina y Caribe, encabezará la cumbre junto a su par de España, José Luis Rodríguez Zapatero, en representación de la Unión Europea. También habrá encuentros regonales como los del bloque con Centroamérica, el Caribe y los de la Comunidad Andina de Naciones.
En cada bloque se abordarán los temas bilaterales, ya que Latinoamérica tiene una diversidad de temas que dependen de cada región y a los cuales la Unión Europea no puede abordar como un solo bloque.
Mientras las confrontaciones y otros males aparecen, los preparativos en Madrid no se detienen y se espera que a partir del lunes se realicen varios encuentros.
España definió que el nombre oficial de la cumbre es: "Hacia una nueva etapa de la asociación birregional: Innovación y tecnología para el desarrollo sostenible y la inclusión social".