Honduras
La pesadilla de las inundaciones todavÃa no termina para la zona norte del paÃs.
La zozobra por las lluvias sigue latente y pese a que hasta ayer inició la temporada ciclónica en el Atlántico, la zona norte del paÃs ya empezó a sufrir los abates de las tormentas provocadas por la depresión tropical Agatha.
Aunque ya se suspendieron las alertas en todo el paÃs, aún se evidencian varios daños en las regiones de La Lima, Pimienta, El Progreso y San Manuel.
Lo que pareció un leve desbordamiento del rÃo Ulúa no se vio igual a la hora de hacer el recuento de todas las pérdidas en los sectores por donde ese afluente pasa.
Tal es el caso de la colonia Centroamericana en el Progreso, Yoro, donde más de dos mil personas sufrieron las consecuencias del mal drenaje en el bordo del puente de La Democracia.
Roberto RodrÃguez Borjas, jefe regional de la zona nor-atlántica, explicó que unas 250 viviendas de esa colonia se inundaron porque la presión del agua rompió una de las compuertas del bordo de esa comunidad y la única opción para solventar este problema fue utilizar bombas de agua para achicar el agua y disminuir sus niveles. "La solución que hemos encontrado es bombear el agua retenida en este territorio y devolverla al rÃo", agregó.
Los vecinos de la Centroamericana dijeron que esto no solo les ha ocurrido esta vez, sino que a lo largo de muchos años este problema los ha estado perjudicando.
"Siempre que cae una tormenta fuerte se nos llenan las casas y cada vez que pasa eso lo reportamos a las autoridades y solo vienen a extraer el agua, pero nunca reparan esa fuga", exclamó Suyapa Aguilera, presidenta del patronato.
Aguilera también reclamó que la colaboración por parte de los demás vecinos es poca o nada. "Cuando se necesita que ellos participen para el bienestar de la comunidad no lo hacen", aseveró.
En la orilla del bordo de El CampÃn, a unos metros antes de llegar a El Progreso por el bulevar del este, varias familias también fueron vÃctimas de las garras del Ulúa. Tal es el caso de René Alvarado y sus parientes, quienes viven en este lugar.
Él, junto a sus dos hijas, su esposa y cuñada corren el riesgo de perder su casa y no abandonan esa propiedad porque no tienen adónde ir.
Más daños
Estos y muchos daños más encierran el paso dejado por Agatha, sirviendo de lección para las autoridades locales y del Gobierno a estar alertas para futuros sucesos climáticos.
Lo mismo ocurre en La Lima, que al verse amenazada por estas tormentas demostró que sus bordos no están del todo reforzados y listos para recibir el ataque de una catástrofe ecológica más fuerte por parte del rÃo Chamelecón.
Estas señales alarmaron a sus autoridades municipales y recurrieron a buscar apoyo por parte de los cuerpos de socorro, Soptravi, aeropuerto Ramón Villeda Morales y la empresa privada para actuar de inmediato y solucionar estos problemas.
"Solo en este municipio existen cuatro fallas en sus bordos", explicó Alma Meza, ingeniera de la municipalidad de La Lima. Estas barreras protectoras urgen de ser reforzadas y controladas.
Para esto ya hay dos máquinas dragadoras, una cargadora y dos volquetas trabajando diez horas diarias en los puntos conflictivos.
Según José Delmis Cardona, director del Codem en La Lima, pidieron colaboración a la Comisión para el Control de Inundaciones del valle de Sula, pero las respuestas recibidas no fueron muy gratificantes.
"La comisión nos dijo que no hay dinero para afrontar estas eventualidades, aun asà nosotros no nos podemos detener porque el municipio y su gente son primero", declaró.
Por su parte, Dilia MartÃnez, relacionadora pública de la Comisión para el Control de Inundaciones del valle de Sula, dijo que estas eventualidades sirvieron de simulacro para definir las zonas conflictivas y asà poder crear un análisis de donde hay que reforzar y mejorar la seguridad.
La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) todavÃa está analizando los daños provocados en el valle de Sula y hasta hoy tendrÃa una respuesta absoluta sobre esto. Sin embargo, Alex Estévez informó que las zonas más afectadas fueron Potrerillos, Pimienta y San Manuel.
Hasta el momento, en Potrerillos se registraron pérdidas de unas 2,162 manzanas de cultivos de caña, frijol, maÃz y banano, y en Omoa varias personas fueron evacuadas por la crecida del rÃo Motagua.