Honduras
Como una obra inconclusa y con serias sospechas de haber sido sobrevalorada se puede describir la construcción de la terminal aérea de la base de El Aguacate.
El inmueble es una especie de casa de 20 metros de ancho por 20 metros de largo y, según técnicos de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), no reúne los requisitos para que funcione como una terminal aérea.
Las razones son varias: la estructura de las paredes y el grosor de las ventanas no son aptos para soportar el impacto sónico que generan los aviones.
El interior no ofrece un espacio para que se instalen las distintas áreas que requiere un inmueble de estos, como la sección de inspecciones, sala de espera de pasajeros, aduanas y otras.
Más parece una casa de descanso, incluso en la sala hay una cocina.
Tampoco existe la rampa que debe comunicar la terminal con la pista.
Pese a ser tan limitado este edificio, la Corporación Centroamericana de Servicios de Navegación Aérea (Cocesna) erogó 5 millones de lempiras para su construcción, lo que hace sospechar que no se utilizaron todos esos recursos.
El cerco perimetral es una débil estructura que se asemeja al cercado que se instala en un rancho para que no es escapen las vacas.
Existen otras obras que no se terminaron, pero por ellas Cocesna, por medio de su presidente ejecutivo, Bayardo Pagoaga, sà contabilizó gastos.
Más de un millón de lempiras se presupuestaron para la construcción de un embaulado para proteger la terminal y la pista, pero a este solo se le hicieron las bases.
Un puente que pasa por encima de ese afluente también quedó "a medio palo".
Y lo que es peor, hay otras obras que se presupuestaron pero no se realizaron, como la construcción de una torre de control.
De acuerdo con información en poder de EL HERALDO, Soptravi, por medio del viceministerio de Transporte, pidió a la DGAC que aprobara unos planos de una terminal completa que se levantarÃa en El Aguacate.
Aeronáutica le hizo correcciones a los planos y se suponÃa que esos son los que iban a ser usados.
No obstante, cuando se firmó el contrato para la construcciones de esa obra se utilizaron planos diferentes y el resultado fue el pequeño edificio cuya única medida grande es el acto de corrupción que se ejecutó para llevarlo a cabo.