Honduras
na serie de irregularidades en el uso de fondos para la construcción de la terminal del aeropuerto de El Aguacate, cometidas por el presidente ejecutivo de Cocesna, Bayardo Pagoaga, quedaron al descubierto en un informe de auditoría interna de la entidad.
La investigación fue solicitada por el ex titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), Mario Maldonado, quien recibió copia de la revisión que tiene carácter de "confidencial".
La inspección contable abarcó varios gastos relacionados con el uso del Fondo de Nuevos Gastos del Estado Miembro valorados en 250 mil dólares, pero hizo énfasis en las anomalías cometidas por Bayardo en la manejo del dinero destinado a la terminal.
El HERALDO puso al descubierto cómo Bayardo Pagoaga desvió los recursos presupuestados para la terminal ubicada en Catacamas, Olancho, al ordenarle al constructor de la obra, Amado Flores, que depositara los cheques a su favor en una cuenta de cheques mancomunada con el hijo del maestro de obras.
Esta auditoría no contempla este acto de corrupción, que es una investigación exclusiva de EL HERALDO, pero sí otros elementos alarmantes sobre cómo fue sacado ese dinero mediante métodos oscuros.
Pagoaga solicitó el uso de esos fondos a la Corporación Centroamericana de Servicios de Navegación Aérea (Cosesna) cuando fue viceministro de Soptravi, en el gobierno de Manuel Zelaya, y luego dispuso de los mismos al llegar a la presidencia ejecutiva de la organización internacional en abril de 2009.
Hallazgos
Detalla la auditoría que para la construcción del edificio de la terminal se hicieron transferencias al constructor, como estaba planificado, por 215 mil (4 millones de lempiras), pero Bayardo autorizó más erogaciones, haciendo que se generara un sobregiro de 51 mil dólares (1 millón de lempiras).
El dinero fue entregado en cheques a Amado Flores, quien firmó un contrato de 4.7 millones de lempiras el 16 de marzo de 2009 para hacer la terminal, pese a que no es ingeniero ni es dueño de ninguna empresa constructora, como se asegura en el documento que se rubricó en la casa de Bayardo Pagoaga, entonces viceministro de Transporte.
El informe indica que "se desconocen el proceso y la metodología de contratación aplicados para este proceso, se desconoce la participación de otras firmas consultoras".
Igualmente destaca que "el consultor (Amado Flores) responde al título de maestro de construcción, no se tiene evidencias de que sea ingeniero, arquitecto o afín".
Otra inconsistencia tiene que ver con que no hay informe de parte del supervisor de la obra ni bitácora del proyecto que justifique la aprobación de adéndum por medio del cual se autorizó la erogación adicional de 333 mil lempiras al contrato.
Pagos sin respaldo
Hasta el 27 de noviembre de 2009 se había pagado a Amado Flores la cantidad de 5,055,999.87 lempiras en diferentes cuotas en las que se registraron ciertas anomalías.
La Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi), por medio del viceministerio de Transporte, hizo varias solicitudes para que Cocesna desembolsara los recursos para que se avanzara en la construcción de la terminal, aunque los documentos de esas peticiones están llenos de inconsistencias.
La primera estimación o pedido de fondos a Cocesna (por valor de 957 mil lempiras), de fecha 7 de mayo de 2009, "fue elaborada en papel común, no presenta logotipo ni dirección postal", y fue autorizada por el ingeniero Bayardo Pagoaga en su condición de viceministro de Transporte, pese a que en esa fecha ya ejercía la presidencia ejecutiva de Cocesna, asegura la auditoría.
El pago hecho por 1.4 millones en concepto de la segunda estimación, solicitada el 22 de junio de 2009 por Transporte, "no tiene número de oficio ni el nombre del funcionario que reclama los recursos".
El pedido de este dinero, que tiene membrete del viceministerio de Transporte, "se hizo en papel común, no presenta logotipo, dirección postal o correo electrónico de la empresa". Hubo otra petición de dinero y también se hizo viciada.
"La carta de Soptravi de fecha 3 de agosto de 2009 solicitando el pago de la tercera estimación (por valor de 1,420,273.20) no tiene número de oficio, no indica el nombre de la persona que firma por: subsecretaría de Transporte", apunta la auditoría.
En gastos para compra de suministros y obras adicionales también hubo anormalidades. Afirma la auditoría que "no observamos documentación que respalde la compra de materiales por 291 mil lempiras", igual que "no se entregó detalles correspondientes al embaúle de la quebrada (cerca de la terminal), valorado en 1.6 millones de lempiras, indicados en la tercera estimación".
Sin control
El presupuesto de Fondo de Nuevos Gastos de 250 mil dólares está asignado para cada país de Centroamérica, pero Cocesna no audita cómo se manejan estos recursos por parte del beneficiario.
El 17 de marzo de 2007 se emitió la resolución 141-3 que establece que los estados "serán los responsables de la administración de los mismos".
Pero la DGAC, representante de Honduras ante el consejo directivo de Cocesna, no conoció el uso de ese dinero porque Bayardo Pagoaga manipuló esos recursos.
Para que no se cometan esas anomalías, el informe recomienda que Auditoría Externa tenga acceso ilimitado a los sistemas contables de las instituciones miembros que reciban aportaciones de parte de Cocesna y así evitar que funcionarios como Bayardo Pagoaga dilapiden recursos pertenecientes a Honduras.