Honduras
Sus manos, su inteligencia y su silla de ruedas son lo que lo mantienen al pie de la vida.
Su pasión son las carreras y los autos modificados, en especial cuando se trata de adaptar un acelerador y freno cerca del manubrio del vehÃculo que conducirá una persona con discapacidad.
Y es que la verdadera vocación de Raúl Arturo Flores llegó luego de que sufriera un aparatoso accidente automovilÃstico, que lo mantuvo hospitalizado por más de dos meses y que le arrebató la movilidad de sus piernas.
La tragedia que en el mes de enero de 2003 representaba un tormento, tras su recuperación encendÃa una nueva esperanza en la vida de Raúl.
"Yo llegue a pensar que quedarÃa postrado para siempre, que mà familia me abandonarÃa, eran tantas cosas en las que pensaba, pero nunca que me convertirÃa en apoyo y ejemplo para otros, pero Dios se encargó de eso", dijo Flores.
Los meses de recuperación transcurrÃan cuando Raúl dispuso desarrollar un plan para adaptarle al motor de su vehÃculo unas varillas y cables cerca del timón, implementos que le pudieran permitir manipular una vez más un automóvil.
El proyecto de armar el plano duró unos 15 dÃas, labor que ahora desarrolla en menos de 12 horas.
Apoyo
El proyecto que Raúl elaboró para cambiar su vida ahora ha sido implementado en unos 20 vehÃculos que son propiedad de otras personas que se desplazan utilizando sillas de ruedas.
El costo de la modificación es de 2,500 lempiras, debido a que no se requiere mayor inversión para adaptar el invento.
"Para mà representa una satisfacción el poder ayudar a otras personas, para que vean y comprendan que la vida no son solo dos piernas", expresó el mecánico.
El trabajo de Raúl no se limita a modificar vehÃculos para personas con discapacidad, pues es un genio en transformar automóviles de carreras, los que también se atreve a conducir en eventos deportivos.
De acuerdo al entrevistado, pese a requerir de una silla de ruedas para trasladarse, se ha atrevido a competir y ha obtenido trofeos, pues ahora no hay impedimento fÃsico que lo haga desistir de lo que se propone.
En la actualidad, un vehÃculo de su propiedad lanza hasta llamas de fuego, gracias a su creatividad. Es modelo Datsun 280Z, año 74.
También se ha propuesto echar a andar un carro que pertenecÃa a un joven que laboraba en su taller y falleció.
"Es en memoria de una persona que apreciamos y murió, se llamaba Daniel Antonio Torres", dijo el ingenioso mecánico.
El vehÃculo es un Honda Tohc, al que se le adaptará un motor T20.
En el taller de la familia Flores también hay espacio para reparar toda clase de vehÃculos, pues de acuerdo a los clientes es uno de los mejores maestros de reparación, pues ha reparado vehÃculos que en otros talleres se han negado a atender.
La demanda de trabajo es permanente, al grado que Raúl labora 12 horas diarias, según él, para mantener a sus seis hijos, los que ha continuado manteniendo pese a que sus piernas no volvieron a funcionar producto del accidente.
Ejemplo
Para Arturo Flores, padre de Raúl, el poder observar cómo su hijo ha continuado su vida sin limitarse ha representado una lección para muchos.
"Es mi único hijo varón, el resto son mujeres y luego del accidente fue muy duro saber que no volverÃa a caminar, pero nos ha dado una lección ya que trabaja como lo ha hecho siempre, sale de paseo con su familia y lleva una vida normal", manifestó el progenitor de Raúl.
De niño Raúl siempre estuvo ligado a los automóviles, pues su padre y tÃos han tenido talleres mecánicos, al grado que nunca se afanó por los estudios.
"Llegaba de la escuela y lanzaba la mochila llena de cuadernos y se dirigÃa al taller, como a las nueve años ya sabÃa manejar un vehÃculo", agregó don Arturo