Honduras
El ingenio y la creatividad son las armas que utilizan para ganarse la vida.
Se trata de dos jóvenes que un buen dÃa decidieron convertir la maleza en su fuente de sustento.
Pasaron 12 años para lograr perfeccionar el arte de convertir el monte que crece en los potreros de sus alrededores en lindos animales de toda especie y tamaño que son demandados por pobladores de diferentes localidades para tenerlos de adornos en los patios de sus viviendas y lugares turÃsticos.
Alex Antonio Aguilera y Adalberto Salinas son dos jóvenes que desde temprana edad comenzaron por su propia cuenta a crear estas estructuras de paja con las que han podido crearse una pequeña empresa.
Los ideólogos de estos animalitos han logrado crear con su ingenio desde un venado de medio metro de altura hasta una jirafa de más de dos metros de altura. Para apreciarlos basta visitar algunos restaurantes en Tegucigalpa y Choluteca.
Una de las figuras que más ha tenido demanda es la yunta de bueyes con su arado y el arador, lo que identifica plenamente a los campesinos de nuestras aldeas cuando trabajan la tierra.
"Nosotros ya hemos fabricado algunos animales salvajes y de mar, pero si un cliente nos pide otro animal que no lo hemos hecho no le decimos que no sino que lo hacemos hasta llegar al punto que creemos que es el mejor para que nuestro trabajo sea apreciado", dijo Alex, uno de los artesanos, mientras le daba forma a un rinoceronte.
Esto sin perder de vista que debÃa ir pensando en la elaboración de un delfÃn y un camello, encargados por algunos restaurantes de la zona.
Los materiales
La principal materia prima para fabricar estos animales es el ingenio, luego basta un poco de paja, hilo naylon, resina y madera para darle vida a las ideas encerradas en la mente de esos jóvenes genios.
El primer paso para moldear estos animales es armar una estructura de madera para luego comenzar a ponerle las capas de zacate o monte como le llaman comúnmente en las aldeas.
Luego se va sujetando con el hilo naylon hasta hacer la figura del animal deseado. Luego se le da un acabado con zacate fino y escogido para que la imagen tenga un buen acabado.
Luego de que el animal en fabricación está totalmente terminado, se le da algunos baños de resina para evitar que cuando le caiga el agua, la figura se pudra. Con eso logra mantener su color original.
Según los fabricantes de estos adornos, cada animal que tiene el tamaño de uno real está valorado en unos 10 y 12 mil lempiras. También hay algunos que rondan en los 250 lempiras.
"Somos los únicos en la fabricación de estos animales. No lo heredamos, lo sacamos de nuestras propias ideas al tener necesidad de un trabajo", dijo Adalberto Salinas, el otro artesano. Para la fabricación de un animal del tamaño normal se invierten entre cuatro y cinco semanas, trabajando entre ocho y 12 horas diarias ya que requiere de una minuciosidad para lograr un trabajo con acabados finos.
Estos microempresarios están pensando en fabricar muebles de zacate y maceteras para casa tÃpicas. Estos emprendedores hombres piensan que tendrÃan un buen mercado ya que se harÃan a precios bastantes módicos.
Buscando mercados
La idea de los artesanos es conquistar otros mercados como el de Estados Unidos y Europa pero es necesario que el gobierno, a través de la SecretarÃa de Turismo, les brinde apoyo Si usted alguna vez en tiempo de Navidad decide viajar a Choluteca, 20 minutos antes de llegar a la ciudad se encontrará con la comunidad llamada Guanacastillo de Pavana, donde podrá apreciar a la orilla de la carretera los venados de diferentes tamaños que son buscados para la época.
Los jóvenes pueden ser localizados en esta comunidad o también llamándolos a los teléfonos 9677-7063 o al 88757885.
Lo que sà queda claro es que las necesidades de un trabajo hacen que los hombres desarrollen sus destrezas como lo hicieron Alex y Adalberto, únicos fabricantes de animales de paja de la zona sur.