Honduras
Elsa Palau, ex ministra de Salud del gobierno de Ricardo Maduro, cuestionó ayer la estrategia de las autoridades sanitarias para contrarrestar el dengue, una epidemia que ha cobrado 16 vidas en lo que va del año.
Palau estima como "errático" que se estén haciendo fumigaciones aéreas cuando el zancudo transmisor del dengue apenas puede volar a un metro y medio de altura desde sus criaderos.
"El dinero que se está gastando en ese tipo de fumigación debiera ser más efectivo si se utiliza en la destrucción de criaderos", manifestó la epidemióloga. Inclusive, afirmó, si la Secretaría de Salud usara ese dinero en la destrucción de criaderos, podría crearse una fuente de empleo porque se contratarían personas que ayudarían a la limpieza de quebradas y solares baldíos.
La epidemióloga explicó que el dengue se combate haciendo inicialmente niveles de infestación durante todo el año para establecer en qué lugares de la ciudad o del país hay mayores cantidades del zancudo transmisor y luego destruyendo los criaderos, educando a la población y haciendo actividades de abatización de pilas.
Palau apuntó que la gente debe saber que en aquellos lugares donde permanecen llantas, chatarras de carros, latas y solares baldíos son enormes criaderos de zancudos.
Según la ex ministra, hay una serie de actividades que el actual gobierno no hizo para prevenir la epidemia que se ha desatado. Lamentablemente, en 2009 -por ser un año político- tampoco se hicieron este tipo de medidas preventivas y he aquí los resultados.
Reiteró que las actividades de prevención del dengue se tienen que hacer durante todo el año, no solo en la época de lluvias, entonces, fue necesario haber hecho actividades de prevención que en el inicio de 2010 no se hicieron.
Estrategias
Según los epidemiólogos, la estrategia de erradicación implica cobertura universal de todos los criaderos del mosquito en todas las casas de todas las localidades infestadas en el país, para la eliminación total del vector y la subsecuente vigilancia permanente contra la reinfestación.
El costo inicial de esta estrategia es alto, pero una vez eliminado el mosquito, el costo de vigilancia contra la reinfestación es mucho menor, y se evita totalmente la transmisión de dengue y fiebre amarilla urbana.
La estrategia de control tiene como base evitar epidemias y muertes por dengue y fiebre amarilla urbana.
Se identifican las áreas con mayor riesgo y se concentran los esfuerzos en estas áreas para reducir, pero no para erradicar el vector.
El costo de la estrategia de control es menor que el costo de la fase de ataque de la estrategia de erradicación, pero mayor que la fase de mantenimiento de la estrategia de erradicación (vigilancia contra la reinfestación).
Después de algunos años de ejecución de esta estrategia, el costo de control podría ser mayor que el costo de la erradicación.