Honduras
Su carácter alegre y entrega por sus coterráneos le llevó a ganarse la admiración no solo de sus vecinos, sino que también del resto de los pueblos indígenas y afrohondureños. Al nacer sus padres le bautizaron como Nathan Pravia, nombre que permanecerá en la historia del pueblo misquito tras su muerte.
Y es que el amor a su pueblo lo llevó a arriesgar hasta su vida en múltiples ocasiones, al grado de lograr el respeto de conocidos y extraños. Fue incansable en su ideal por promover su lengua natal, así como la defensa del territorio del pueblo misquito y el resto de los pueblos indígenas.
La defensa de los derechos de los misquitos formó parte de sus luchas sociales, además de la preservación de su lengua natal.
En sus ideales siempre mantuvo su anhelo de conquistar a los gobiernos para que en sus agendas fueran incluidas las comunidades autóctonas. Sin olvidar que mantuvo como bandera la defensa por el territorio y la autonomía de su pueblo.
Al despedirse del mundo terrenal, familiares y amigos le ofrecieron "un gran adiós al líder misquito", que en lengua natal se escribe Aisabi tara kum miskitu tabrabrira kanra.
Trabajo
Nathán se destacó como profesor de la lengua misquita en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM).
Por su destacada labor a favor de los indígenas logró ocupar puestos importantes como la presidencia de la Confederación de Pueblos Autóctonos de Honduras (Conpah).
También fue dirigente de la organización misquita Pawisa Apiska, además fue miembro del consejo indígena centroamericano y delegado del fondo indígena, en la organización Moskitia Asla takanka MASTA. En sus labores incluyó buscar nuevas oportunidades de estudio para centenares de jóvenes de su comunidad por medio de becas.
En su condición de representante misquito viajó a diferentes países de Suramérica, México y Estados Unidos como delegado por su país.
Según sus familiares, en la actualidad había trabajado en una recopilación de textos y otros apuntes sobre la cultura misquita que serán publicados de forma posterior. En varias oportunidades Nathan denunció, a través de la prensa local, el tráfico de drogas, particularmente de cocaína, que se da en la zona de La Mosquitia.
Despedida
El líder misquito falleció a los 62 años en el hospital Escuela. La causa de su muerte fue un paro cardíaco mientras se recuperaba de una cirugía por apendicitis.
Era originario de la comunidad de Kalhpu, municipio de Villeda Morales, en el departamento de Gracias a Dios, el 13 de mayo del año 1948. Era el hijo primogénito de Isaida Lacayo y Gregorio Pravia. Según relatos de doña Isaida, le llamó Nathan a petición de un médico estadounidense que llegó a la comunidad y le sugirió este nombre.
A los nueve meses fue bautizado en la iglesia católica de la comunidad de Kruta por un sacerdote nicaragüense. A la edad de 15 años, Nathan se trasladó a la comunidad misquita a Awas, con la finalidad de iniciar sus estudios primarios. De forma posterior el joven se instaló en Brus Laguna para continuar con su formación académica en el instituto Renacimiento Morava. Los estudios de bachiller en ciencias y letras los culminó en el Instituto Central Vicente Cáceres. A unos meses de graduarse se involucró en la formación de una organización denominada Oegad (Organización de Estudiantes de Gracias a Dios) en la ciudad de Tegucigalpa, con el fin de apoyar a los jóvenes que deseaban formarse.
Su familia
En la década de los años 70 conoció a su actual esposa, la maestra Ceferina Navas, con quién logró procrear cinco hijos: Yumina, Yuba, Yuki, Yuwas y Yuwam.
"A mi padre le gustaba escribir, lo hacía todos los días, pues escribía de todo lo que observaba y lo que pasaba, era un pensador y crítico", dijo Yuwan, una de sus hijas.
En los recuerdos, sus familiares siempre destacan que se levantaba desde temprano para informarse a través de las estaciones radiales del país. En sus últimos años era considerado como un anciano sabio entre los misquitos ya que dedicaba su mayor tiempo la promulgación de su fe, siendo miembro de una iglesia cristiana evangélica Morava, de Puerto Lempira.
Homenaje
Para Lorenzo Tinglas, presidente de la confederación de pueblos indígenas, la muerte de Nathan representa una pérdida incalculable.
"Con la muerte de nuestro amigo y compañero de trabajo, nuestro compromiso y las luchas se han reforzado y en su memoria vamos a preparar la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas con varios actos, en su honor", dijo Tinglas. El 9 de agosto se realizará una marcha junto al resto de los pueblos indígenas en la capital como parte de las actividades.
"Ese día vamos a reclamar los derechos que se han violentado a los pueblos, en especial de territorio", expresó el representante.