Honduras
En un abrir y cerrar de ojos, más de 200 personas del barrio Las Vegas de Jutiapa dejaron de ser socorristas y pasaron a ser damnificados, porque las enfurecidas aguas del rÃo Hato les anegaron sus viviendas y se llevaron los granos básicos, las cobijas, las camas, las aves de corral, las estufas, las mesas de comedor y hasta la leña para encender los fogones.
Estaba planificado que ayer sábado iban a realizar una colecta de ropa y vÃveres para llevar a los albergues de la ciudad de DanlÃ, pero las correntadas desbarataron esos planes a la media noche del viernes y ahora son ellos mismos los que necesitan ropa, comida, leche, pañales, frazadas, colchonetas y agua para beber.
Llovió mucho durante la tarde de ayer en las montañas altas de Danlà y de El ParaÃso y esas aguas bajaron por el rÃo Hato hasta descargar su poder destructivo en el humilde barrio de Jutiapa, la rica aldea agrÃcola donde viven unas seis mil personas.
Xiomara Mendoza, una madre de familia, dijo que empezó a llover desde las 8:00 de la noche y alrededor de la medianoche se presentó la inundación.
En cuestión de minutos, centenares de personas caminaban con el agua a la cintura, intentando poner a salvo algunas pertenencias.
La mujer relató con lágrimas abundantes su impotencia de descubrir en la inundación sus camas, sus mesas y sillas de madera, los sacos de granos básicos y hasta las gallinas y los cerdos de ella y los de sus vecinos.
"Fue una noche horrorosa, yo no quisiera ni recordarla", dijo Xiomara, quien es toda una experta en materia de inundaciones, porque esa zona es anegada todos los años, pero dijo que nunca habÃa pasado nada igual, como lo que ocurrió la nocha del viernes.
La mujer dijo que ella no quiere ir a los albergues, porque otros años ha estado en esos lugares y sabe que allà se pasa hambre y frÃo y se soportan muchas incomodidades.
Mejor voy a buscar "donde arrimarme antes que ir a un albergue", indicó. Xiomara volvió a llorar cuando recordó que ayer sábado al mediodÃa saldrÃan a colectar vÃveres, ropa y medicinas para sus hermanos de los albergues de Danlà .
"Es una m… ahora somos nosotros los damnificados, esto lo desmoraliza a uno", dijo la señora.
En vigilia
Por su parte, Gilberto Ramos, del barrio El Naraco, dijo que bastó una hora de lluvia para que sus casas se inundarán y se quejó de que un bordo de contención levantado hace años en la playa del rÃo es el causante de las inundaciones.
Para Gilberto, ese bordo quedó mal hecho y ni la municipalidad de Danlà ni Soptravi han ofrecido una verdadera solución.
Muchos barrios de Jutiapa virtualmente están en la playa del rÃo Hato.
En verano esto no representa peligro, pero en invierno la corriente arrastra todo lo que encuentra a su paso.
"Me tiemblan las piernas y tengo miedo porque el cielo está encapotado y parece que va a volver a llover, ya tenemos varias noches de no dormir porque estamos con un ojo cerrado y otro abierto por el temor de que la corriente nos lleve en cualquier momento, dijo
Se pronostican más lluvias
Yolanda Pérez, una doctora de Copeco que ayer se encontraba en la zona auxiliando a los damnificados, dijo que las avenidas del rÃo Hato dañaron severamente 45 viviendas y resultaron damnificados 150 adultos y 80 niños.
En 21 casas se perdió todo el menaje y en una buena parte de hogares las pérdidas fueron parciales.
La voluntaria se mostró preocupada, pues según dijo, el pronóstico anunciaba más lluvias para la tarde de ayer y se teme que nuevas inundaciones puedan producirse en cualquier momento en los barrios bajos de Jutiapa.