México
Hace dos meses Luis Fredy Lala Bobadilla, emprendió camino hacia los Estados Unidos, desde la comunidad de Ger, provincia de Cañar, en el sur de Ecuador.
En casa dejó a su esposa Ángela Lala, embarazada de cuatro meses, con la intención de trabajar y enviarle dinero.
El joven de 18 años, además pretendía reunirse con sus padres en EE UU, quienes al igual viajaron indocumentados.
Su padre llegó a los Estados Unidos hace cuatro años, y su madre hace dos, dejándolo en la comunidad de Ger a cargo de sus ocho hermanos menores.
El anhelo del agricultor se convirtió en pesadilla al llegar a Tamaulipas, pues los miembros de una banda criminal le cerraron el paso al vehículo en el que viajaba junto a 71 personas y los hicieron bajar de él. Les advirtieron que eran Los Zetas, con el fin de extorsionarlos y obligarlos a que se integraran a sus filas como pistoleros.
"Nos bajaron del camión con violencia para pedirnos dinero, pero nadie traía. Después nos ofrecieron trabajar para ellos", agregó. "Dijeron que eran ‘zetas’, que nos pagarían mil dólares por quincena, pero no aceptamos".
Según la declaración del ecuatoriano, antes de asesinarlos les vendaron los ojos, les ataron de pies y manos para luego ubicarlos en fila frente a un paderón. "Nos dispararon a todos, pese a las súplicas y lamentos de algunos de los que estaban ahí". En la escena también se encontraba el testigo, quien cayó herido y lo dieron por muerto.
"Luego oí disparos y, cuando terminó todo y se fueron, me levanté para salir en busca de ayuda", dijo el joven, según informaciones publicadas en diferentes periódicos de México.
El inmigrante permanece internado en un centro médico de la Marina, con heridas de bala en la clavícula y el rostro.