Honduras
El fiscal general, Luis Rubí, oficializó ayer el compromiso del Ministerio Público (MP) para que la masacre de Tamaulipas, México, no quede impune.
La posición del MP se plasma en oficios remitidos al Procurador general de México, Arturo Chávez; al fiscal general de El Salvador, Romeo Benjamín Barahona y a la fiscal general de Guatemala, María Encarnación Mejía.
A la fecha se reportan supuestamente 21 hondureños, 13 salvadoreños y 5 guatemaltecos, de las 72 víctimas de la masacre de Tamaulipas, barbarie perpetrada por Los Zetas.
En el contenido de las comunicaciones, Rubí expone que el crimen organizado es un flagelo cuyo alcance se ha extendido y diversificado considerablemente en los últimos tiempos. "Un terrible y doloroso ejemplo de ello son las recientes muertes ocurridas en el estado de Tamaulipas", citan las misivas.
Personas de bajos recursos que acudieron en busca de mejores oportunidades de vida encontraron la muerte. "Se trata, sin duda, de un hecho repudiable que merece nuestra pronta acción", expuso Rubí.
Resultados
La investigación de esta masacre está a cargo de la Procuraduría General de México.
El fiscal general dijo a sus homólogos estar consciente del gran impacto que la masacre ha generado en la comunidad nacional e internacional, y de la expectativa de efectivos resultados consistentes en no solo la identificación de las víctimas, sino también de los responsables y de la deducción de la responsabilidad penal correspondiente.
"Nuestra investidura, como representante de la sociedad, nos exige resultados", dijo.
Para el fiscal es importante aunar esfuerzos entre los ministerios públicos de estos países para evitar duplicidad y que el trabajo sea más eficiente. "Tenemos un mismo objetivo: la búsqueda de la verdad material sobre los hechos y la identificación de los autores y partícipes de los crímenes; lo cual será menos complejo si trabajamos conjuntamente", expuso.
Por ello, con el fin de apoyar la investigación que dirige la Procuraduría de México, en el ámbito de su competencia Rubí detalla que "con instrucciones giradas desde mi despacho se ha conformado un grupo de fiscales al más alto nivel para indagar, desde el origen, toda la ruta criminal que finalmente desembocó en la masacre".
Con dicho objetivo el MP de Honduras inició una investigación, con el fin de documentar los actos previos y posteriores a la partida de los hondureños al exterior que pueda ser de importancia para el caso. "Tenga la seguridad que por nuestra parte se agotarán todas las diligencias de investigación para descubrir o descartar acciones y/o nexos con Los Zetas al interior de nuestro territorio", afirmó Rubí a sus homólogos. No solo se trata de identificar a los responsables, sino adoptar labores preventivas. "La información que se obtenga, gustosamente la pondremos a su disposición oportunamente, a fin de coadyuvar en la investigación que se adelanta en México", dijo el fiscal general. Para Rubí no existe duda que la masacre de Tamaulipas "refleja un ánimo particularmente cruel e intimidatorio, y sienta un precedente.
También nosotros debemos sentarlo, trabajando en conjunto para que no se repita un ataque de estas características".