Honduras
"Le vamos a pedir a Dios que nos dé fuerzas para poderlo identificar, nosotros estamos seguros de que él es, pero debemos identificarlo".
De esta forma Elionzo Ayala Muñoz, tío de Eredis Ayala, uno de los 16 hondureños fallecidos que fueron repatriados ayer desde Tamaulipas, México, describía su sentir ante el reencuentro con su familiar.
"Él (Eredis) se fue con 1,500 lempiras, su idea era ayudar a su mamá para construirle una casita, porque ella es muy pobrecita y no tenía casa ni sustento", contó el tío.
En Estados Unidos a Eredis lo esperaba un hermano suyo, que se comprometió a darle todo el apoyo una vez que estuviera en la frontera con México, para "pasarlo del otro lado". Al parecer no recibieron ninguna petición de dinero por parte del grupo Los Zetas.
Nació en La Betania, San Sebastián, Lempira, desde donde partió a inicios de agosto solo para encontrar la muerte a mano del grupo de secuestradores en Tamaulipas.
Dudaron de cuerpo
Sin embargo, su hermana tenía dudas sobre el cuerpo que en primera instancia le habían entregado las autoridades hondureñas. "Yo todavía dudo, quiero verlo, yo quiero verlo y si él fuera pido justicia al todo Creador para que dé bálsamo a todos nosotros... queremos que nos digan si es o no es él", dijo la hermana. Cabe mencionar que Eredis fue uno de los tres preidentificados que el gobierno de Honduras trajo a última hora.
A la pariente de esta víctima de la masacre se le sembró la duda desde que las autoridades de la Cancillería incluyeron el nombre de un compatriota que estaba vivo.
Hasta altas horas de la noche de ayer el cuerpo de Eredis no había sido completamente identificado por los peritos de Medicina Forense del Ministerio Público, quienes solicitaron a todos los familiares verificar la identificación de todos los asesinados. De conocerse que no se trata de Eredis, los familiares dicen que exigirán a México les aclare la situación.