Honduras
Los 21 hondureños asesinados en Tamaulipas, México, buscaban mejores condiciones de vida que Honduras no les pudo dar.
Las garantías enunciadas en la Constitución de la República, como el derecho al trabajo, salud y educación, fueron desatendidas por el Estado.
Bajo este contexto muchos se preguntan si los familiares de los 21 compatriotas víctimas de la barbarie podrían demandar al Estado de Honduras por incumplir la obligación de conceder estos derechos, promulgados en la carta magna.
"Me parece que tendría que estudiarse caso por caso para ver si fue limitado y habría alguna posibilidad, recordemos que el país es bastante pobre y no puedo hacer una valoración", manifestó a EL HERALDO la directora de Fiscalías, Danelia Ferrera.
La acción de interponer una demanda le competería a los familiares de las 21 víctimas, contabilizadas hasta la fecha. La denuncia por violaciones a derechos fundamentales se interpone ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington. En caso de prosperar, se remite a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Costa Rica, quien emite una sentencia.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Rivera, coincide en que la crisis económica que vive Honduras obliga a miles de compatriotas a buscar mejor suerte en otros países. Sin embargo, el sueño se vuelve una pesadilla, como lo acontecido con los 21 compatriotas que se contabilizan hasta la fecha que fueron masacrados por Los Zetas.
"Sentimos que esto es parte de nuestra realidad porque es el resultado de la inmigración necesaria debido a la situación económica que vivimos en nuestro país, esta es una situación lamentable, dijo Rivera el pasado miércoles.
Sobre una posible demanda contra México, ante el sistema internacional de derechos humanos, esta cabría si en ese país no se procede deduciendo responsabilidades a los autores de la masacre.
Por ello la fiscal Ferrera expuso que este no es el momento para dar ese paso, que primero habría que esperar si en México existe voluntad de deducir o no responsabilidades a los autores de la masacre.