Honduras
Fue una experiencia inolvidable. Ocho dÃas llenos de conocimiento de una cultura milenaria e envidiable para aquellos que disfrutamos de la tradición y también de lo moderno.
Taiwán y sus maravillosos centros culturales, en los cuales se rinde culto a los hombres grandes que han honrado a su nación, es una experiencia que no debe perderse.
Hoy los llevaremos por el recorrido que hicimos en fecha reciente por la increÃble isla situada en el pacÃfico occidental, entre Japón y las Filipinas.
Pese a la gran diferencia del idioma, el pueblo taiwanés muestra gran respeto hacia los turistas, a quienes recibe con una permanente sonrisa, sinónimo de su calidez.
En cada pueblo que estuvimos admiramos lo impresionante sus calles totalmente limpias, y por ellas el transeúnte puede caminar sin peligro de que le arrebaten lo que lleva.
Recorrido
Usted no puede llegar a territorio taiwanés y dejar de visitar la torre Taipéi 101, un edificio que cuenta con 106 plantas (5 pisos subterráneos y 101 por encima del nivel del suelo), ubicado en Taipéi (Taiwán).
La aguja que corona sus 529 metros de altura lo convierte en el segundo edificio rascacielos más alto del mundo, superando por 56 metros a las Torres Petronas de Kuala Lumpur, en Malasia. La vista es más que impresionante: Taipéi queda ante los ojos de los turistas.
Monumentos históricos
Nuestra siguiente visita fue al histórico monumento de Chiang Kai-shek, que se encuentra ubicado en una de las calles principales de Taipéi. Se abrió al público por primera vez en 1996, y desde entonces se ha convertido en uno de los más visitados por los turistas. Las visitas al interior de la casa son restringidas, sin embargo, los hermosos jardines de flores permanecen abiertos para todo el mundo.
El Museo del Oro es otro de los lugares que usted no puede perderse de apreciar. Ubicado en Jinguashih, en el pueblo Rueifang, distrito de Taipéi, se convirtió en la mayor fuente no solo de oro, sino de cobre y plata para los habitantes de esa zona entre los años 1895 y 1945.
En los años de gran apogeo habitaban en el lugar unas 50,000 personas. Hoy dÃa, cuando aquellos años quedan en la historia, solo viven en la zona unas 1,700 personas. En el interior del museo hay una pepita de oro que hasta 2004 era la más grande del mundo, con un peso de 7,700 onzas.
Seguimos el recorrido y la siguiente parada fue en el Museo Nacional del Palacio, fundado en 1925 en la ciudad prohibida de Beijing.
En 2001 se estableció una división del Museo en Taipéi, en el distrito de Chiayi, en el sur de la isla. En el lugar se exhiben valiosas pinturas, caligrafÃas, documentos y todo tipo de obras de arte.
Matsu es un bello archipiélago compuesto por más de 30 islas, de las cuales solo 4, Nangan, Beigan, Dungiju y Dongyin, están habitadas por unas 1,900 personas.
Según sus autoridades, lo más bello de ver aquà son sus reliquias de la guerra, los túneles y sus casas históricas, que contienen los dos faros antiguos y un museo de instrumentos de pesca.
Su nombre es en honor a la diosa Matsu, de la cual existen más de 1,000 templos.
Nuestra siguiente visita fue al distrito de Yilan, considerado el jardÃn de Taiwán por la hermosura de sus campos. Para llegar al lugar se pasa por uno de los túneles más grandes del mundo, inaugurado en 2006. Sus laboriosos habitantes se dedican a la pesca y a la agricultura.
Aquà visitamos el Museo de Lanyang. Inaugurado en mayo de 2010, reciben de 4,000 a 6,000 habitantes al dÃa. El inmueble fue hecho de piedra y tiene un diseño de acuerdo con la obra musical de Vivaldi: "las cuatro estaciones". Lo natural y lo artificial se combinan en dicha construcción.
Y finalmente llegamos al Centro de Artes Tradicionales, situado en la orilla del rÃo Dongshan de Wujie, en Yilan, Taiwán. El área del centro es de 24 hectáreas. Visitar Taiwán, ver algunos de sus museos y monumentos, asà como participar en celebraciones en honor a sus antepasados, fue una experiencia digna de compartir con nuestros lectores