Honduras
Los capitalinos vivieron ayer un verdadero espectáculo como solo las Fuerzas Armadas de Honduras pueden darlo.
Fueron minutos cargados de adrenalina pura.
A las 12:00 del mediodía la emoción invadió a los presentes cuando un avión UH-1H dejó caer a más de 10 mil pies de altura a cinco intrépidos paracaidistas, cuyos aterrizajes fueron perfectos en la grama del estadio.
El teniente coronel de las FF AA, Willi Oseguera Rodas, dedicó su perfecta caída en pie al pueblo hondureño que lucha día a día por ser un pueblo libre, soberano e independiente.
Cinco minutos más tarde, el ensordecedor sonido de dos aviones F-5 estremeció a los espectadores de la celebración de los desfiles patrios.
Las maniobras espectaculares arrancaron los aplausos de chicos y grandes, quienes mantenían la vista entretenida hacia el cielo.
Tres aviones tucanos T-27 terminaron de animar a las personas que no salían de su asombro. Le tocó el turno del show a dos aviones de combate, Bell 4-12.
Sin duda, las maniobras aéreas de los aviones de combate fueron uno de los espectáculos cívicos más esperados y gustados de los capitalinos. Su presencia en los desfiles patrios ya es una tradición.
Al costado sur de la capital, la detonación de los siete cañonazos, ejecutados con balas de salva, ponían el toque final al show del Ejército hondureño.
Las FF AA se robaron los aplausos del público con sus magníficas presentaciones.