Honduras
Lo que más valoran es haber adoptado la decisión de retirarse de una mara o pandilla.
En el centro penal de SPS conviven en una sola bartolina 97 jóvenes que decidieron retirarse de pandillas como la 18 y la Salvatrucha.
Por tomar la mala decisión de enlistarse en maras, estos jóvenes cometieron diversos delitos, como asociación ilícita y portación ilegal de armas, por lo que se encuentran arrepentidos y confinados en el centro penal de esta ciudad.
La cruda realidad les llevó a reflexionar, arrepentirse de ser parte de este tipo de asociaciones delictivas y convivir juntos en una misma celda, sin importar la pandilla a la que pertenecieron.
Los denominados "pesetas" o personas retiradas de maras confiaron a EL HERALDO sus reflexiones, cómo conviven unidos al estar confinados en este centro penal. Además aprovecharon al medio de comunicación para enviar un mensaje a la población desde el reducto donde se encuentran hacinados.
"A los jóvenes les decimos que piensen bien las cosas, porque es bonito andar en las cosas buenas; después de que estamos en estas rejas nosotros echamos de ver que no es el camino correcto el que nosotros decíamos que andábamos", expresó un joven que desertó de la MS, quien por razones de seguridad no ofreció su nombre.
"Todos los que estamos aquí somos retirados de las diferentes pandillas: MS, 18, Vatos Locos... estamos todos juntos", prosiguió.
En su caso particular justificó que abandonó la pandilla por su familia. "No voy a preferir que me digan que mate a mi familia, mis hijos, ellos están primero", dijo.
Espejitos
En la puerta de la celda donde están confinados los "pesetas" se ven dos espejos que tienen la misma utilidad que el retrovisor de un carro.
Los objetos son usados para desde el interior observar quiénes transitan por el exterior de la celda, como policías y visitas, más aun cuando a escasos metros se ubica una bartolina de miembros activos de la MS.
Igual que los "pesetas", en la puerta de su bartolina los de la MS instalaron los curiosos dos espejos. Relataron que los utilizan con el mismo propósito, como medida de prevención. Además, fue notorio que en la puerta de la celda estaban colocados tres pequeños rollos de dinero envuelto en papel blanco. ¿Son para los policías?, se les preguntó. "No, son para los mandados, mandamos a alguien a comprar a las pulperías", contestaron a EL HERALDO.
No caben
Los "pesetas" demandan más espacio, ya que se encuentran hacinados. Los 97 conviven en la misma bartolina.
Los que pueden duermen en tarimas de dos niveles, unos 30 difícilmente concilian el sueño al dormir en el suelo. La pequeña bartolina cuenta con tres servicios sanitarios y un baño general. Por el contrario, los 50 miembros de la MS no se encuentran hacinados en su bartolina.
Asimismo, denunciaron sentirse aislados en el aspecto de la salud, ya que cuesta que los atiendan en casos de emergencias.
"Cuando hay una emergencia lo que hacemos es venir a este portón y gritar para que venga un policía". Ante ello demandan que una vez por semana los visite un médico.
En lo que no tienen quejas es que les permiten las visitas y reciben provisión para preparar sus alimentos en una estufa portátil, para evadir el acostumbrado arroz y frijoles que da el centro penal.
Además cuentan con una pequeña nevera, ventiladores de techo para sobrevivir ante el infernal calor y unos cuantos televisores para distraerse.
Así permanecen los "pesetas", los que antes eran enemigos, ahora