ElHeraldo.hn »  Al Frente
1 de 3 en Al Frente   SIGUIENTE » 

Sepultureros hondureños viven de la muerte

Aunque no es el trabajo al que pudieron aspirar de niños, se sienten satisfechos de contar con una fuente de ingreso que les permite de forma honrada llevar el alimento diario a sus hogares
30.10.10 - Actualizado: 31.10.10 03:23pm - Wilfredo Alvarado: redaccion@elheraldo.hn

   Imprimir  Enviar

Tegucigalpa,

Honduras

La mayor parte de su tiempo lo pasan entre las tumbas del cementerio.

Son hombres que encontraron en los camposantos una fuente de trabajo para el sustento de sus familias.

También aprendieron a no temerle a la sombra de la muerte ni a llorar, pese a convivir diariamente con la aflicción de los dolientes.

Ellos son los denominados sepultureros. Personas que a diario realizan la agotadora labor de abrir las fosas en donde se depositarán los restos de algún mortal que partió a la casa del Señor.

Aunque no es el trabajo al que pudieron aspirar de niños, se sienten satisfechos de contar con una fuente de ingreso que les permite de forma honrada llevar el alimento diario a sus hogares.

Rutina de sepultureros

Don Miguel Antonio Espinoza, de 64 años, es un campesino originario del municipio de Reitoca, al sur de Francisco Morazán.

La crisis económica que de forma permanente mantenía en su comunidad lo obligó a tomar la decisión de emigrar hacia la ciudad.

Desde 1974 se trasladó a vivir a la capital, donde ha realizado diversas actividades para mantener a su familia.

Es padre de ocho hijos, de los que todavía tiene dos a su cargo junto a su compañera de hogar.

Unos siete años atrás logró conseguir una plaza como sepulturero en una funeraria, por lo que no dudo en aceptarlo pese a que esta labor le obligaba a permanecer en contacto con el dolor humano.

Junto a don Antonio otros seis hombres más laboran en el cementerio Santa Anita.

La mayoría proviene de la zona rural y aparte de preparar las sepulturas tienen la responsabilidad de mantener limpio el terreno para evitar dificultades a los parientes que llegan a colocar flores sobre las tumbas de sus deudos.

Todos los días, a las 5:45 de la mañana, Espinoza sale con rumbo a su centro de trabajo, por lo que al llegar las 7:00 de la mañana está listo con todas sus herramientas para iniciar su jornada.

Cada día excavan de una a cinco tumbas, depende de cómo esté la demanda. Mientras él sustrae la tierra con una pala, otro compañero está listo con una carreta de mano para llevarla a unos cinco metros de distancia para que no sea un obstáculo al momento de sepultar el difunto.

El día que no hay muchos entierros regresan a sus casas a las 4:00 de la tarde, de lo contrario se quedan trabajando tiempo extra y a veces su jornada se extiende hasta las 7:00 de la noche.

Otras veces les toca hacer exhumaciones para cambio de ataúdes o porque tienen que trasladar un cadáver a otro lugar.

Sin miedo

“Uno ya está acostumbrado a esto; ahora hay que tener miedo de los vivos y no a los muertos”, expresó.

Por su parte, Juan Ramon Martínez, originario de Pespire entre sonrisas tímidas relató su historia.

“Tengo 11 años de trabajar de sepulturero, por lo menos me pagan porque en las afueras eso uno lo hace de gratis”, manifestó.

Entre el ruido de la pala y la piocha, el fuerte sol de las 10:00 de la mañana hacían que Juan Ramon sudara a chorros, pero aun así prosiguió su relato.

Contrario a lo que se hace en un cementerio privado, la situación en el cementerio Divino Paraíso, hay personas que se dedican a abrir tumbas y las venden por mil lempiras, aunque muchas veces se conforman con 800 lempiras.

Más noticias

ElHeraldo.hn »  Al Frente
1 de 3 en Al Frente   SIGUIENTE » 

opciones de texto  « AGRANDAR  ACHICAR » 



El señor Miguel Antonio Espinoza, de 64 años, trabaja en la excavación de una tumba en el cementerio Santa Anita junto a otros compañeros.
El señor Miguel Antonio Espinoza, de 64 años, trabaja en la excavación de una tumba en el cementerio Santa Anita junto a otros compañeros.

NOTICIAS RELACIONADAS

» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 

TODOS LOS TITULOS DE ESTA SECCION

» 
» 
» 

   PUBLYNSA S.A. Todos los Derechos Reservados © 2012