Honduras
Sà hay armas de guerra en poder de sujetos que merodean las fincas de palma africana y que siembran el terror en la zona del Aguán.
Ayer, un equipo de reporteros de diario La Prensa, acompañados por un relacionador público de la policÃa, decidió ingresar a una de las fincas donde fue recibido con disparos de fusiles ilegales.
En el grupo de hombres armados se percibió la presencia de sujetos con apariencia de menores de edad que no podÃan ni siquiera sostener el fusil asignado.
Estos grupos irregulares salieron al paso de los vehÃculos en una finca en el sector de El Tumbador. Los disparos los hicieron a eso de las 3:00 de la tarde contra el vehÃculo que habÃa sido autorizado por la seguridad de la finca para circular por la zona.
Territorio marcado
Al llegar a un sector donde estaba colgada una bandera nacional, en señal de dominio territorial, los sujetos salieron de entre las plantaciones.
El grupo armado revisa todos los vehÃculos de carga que salen con fruta del lugar.
El carro de los periodistas fue recibido con ocho disparos de AK-47 y fue obligado a detener la marcha. Estaban apostados a uno y otro lado de la calle de tierra. Algunos de ellos cubrÃan sus rostros con pasamontañas. Al menos dos de los sujetos llevaban botas de hule, por lo que se presume que podrÃan ser campesinos.
Cuando el equipo de prensa intentó ponerse a salvo, los disparos continuaron y desde el grupo se les gritó "párense o los matamos". El policÃa que los acompañaba a los periodistas, con la cámara fotográfica en su costado y vestido con su uniforme oficial, se acercó al grupo armado para dialogar y lograr que dejaran ir al reportero gráfico.
El grupo de aproximadamente 15 hombres portaba armas como Ak-47, fusiles M-14 y machetes. El oficial le indicó al fotógrafo: "salga de la zona", por lo que el reportero salió corriendo del lugar.
El relato
Luego de ser liberado, el policÃa dijo que "en el momento que nos encontramos cercados uno de ellos amenazaba al fotógrafo apuntándole, por lo que me dirigà al periodista para decirle que caminara, que se fuera, pero que lo hiciera normal, y para evitar que lo continuaran persiguiendo, opté por quedarme para que no le dispararan al periodista".
"Al mismo tiempo les dije a los hombres que él era un periodista, que estaba en la zona cumpliendo con la misión de informar y que venÃamos en un plan de paz".
"Los hombres armados manifestaron que por qué corrÃa, yo les manifesté que yo le pedÃa que se fuera para evitar ponerlos en riesgo y que para que ellos verificaran quiénes éramos yo me quedaba con ellos, que era un oficial que acompañaba a los periodistas, pero que si hacÃan uso del arma me iba a ver obligado a hacer uso de mi arma, si le disparaban al periodista. Les dije: por favor, no disparen, porque no deseábamos que el problema se hiciera mayor y que entendÃa el temor que ellos sentÃan, pero que no se preocuparan, que no querÃamos incomodarlos".
"Ellos manifestaron que se sentÃan agredidos por las Fuerzas Armadas y los policÃas porque querÃan despojarlos de sus armas, por lo que les manifesté que habÃa un desarme general para las personas que no tenÃan las armas registradas".
El presidente Porfirio Lobo Sosa reveló el martes, en la reunión del Consejo de Ministros, que en la zona habÃa aproximadamente 1,000 fusiles Ak-46 y fusiles M-16.
Además reveló que se habÃa detectado que hay arsenal bélico de más alto poder.
Asimismo, dijo que los informes de inteligencia revelan que hay extranjeros brindando entrenamiento militar.
En ese sentido, anunció una operación masiva y por tiempo indefinido para desarmar a todas las personas que porten armas de grueso calibre y prohibidas por la ley. La presencia de grupos irregulares ha sido un secreto a voces en el sector. Sin embargo, el Ejecutivo dijo que se mantuvo la información bajo reserva para no entorpecer las operaciones que se desarrollan.