Honduras
En cuestión de días, el Instituto Nacional Agrario (INA) estará firmando con el empresario agrícola Miguel Facussé un documento mediante el cual se pone fin a las negociaciones de compraventa de 3,000 hectáreas de tierra en poder de los campesinos en el Bajo Aguán.
Una fuente de la institución coincidió con las declaraciones ofrecidas ayer en exclusiva a EL HERALDO por el inversionista, en el sentido de que las negociaciones marchan por buen camino luego de que él decidiera bajar a 450 millones el costo de la tierra.
El gobierno "me ha pedido que se las venda más baratas y yo estoy de acuerdo. Una hectárea vale como 250,000, pero hemos llegado a 130,000, pero enhorabuena... si es dinero el que se está jugando, yo me sacrifico. Estoy tratando de negociar 150,000", dijo Facussé.
En efecto, las negociaciones están casi concluidas, solo falta arreglar algunos problemas presentados en otras fincas como la de El Tumbador, en la zona de Trujillo, para darle al conflicto agrario de Colón "una solución integral", afirmó la fuente consultada.
Será en Casa de Gobierno, en el marco de una ceremonia especial, que las partes negociantes -gobierno y Facussé- pondrán fin al conflicto que ya acumula 21 muertos, de los cuales trece eran campesinos y siete eran guardias de seguridad al servicio del productor de palma.
La fuente no explicó el mecanismo de pago a Facussé, si será en efectivo o mediante el sistema de bonos del Estado.
A partir de este momento, los campesinos -unas 3,000 familias- quedarán en posesión definitiva de las 3,000 hectáreas cultivadas de palma africana distribuidas en seis fincas: Marañones, Isla 2, La Confianza, La Aurora, Lempira y Concepción. Los campesinos firmarán posteriormente compromisos de pago a largo plazo con el gobierno.
Finalizada esta relación con Facussé, los campesinos esperarán la entrega de otras 3,000 hectáreas (no cultivadas), como lo establece el compromiso de abril de este año, que solucionó parcialmente el conflicto que se había iniciado en diciembre del año pasado con la toma de más de veinte fincas en poder del inversionista.
En un año, tiempo que podría prolongarse la situación por la tardanza en la negociación con Facussé, el gobierno deberá entregar a los miembros del Movimiento Unificado Campesino del Bajo Aguán otras 5,000 hectáreas (1,000 cultivadas y 4,000 no cultivadas).