Honduras
Una silla plástica, un pequeño radio portátil, un celular, y un revólver calibre 38 fueron su compañÃa en esta Navidad.
Ricardo Cálix un vigilante que cuida por las noches una bodega en la colonia Las Hadas, dice que mientras haya trabajo se debe cumplir. La "chamba" del vigilante es asÃ, dice Ricardo. Hay que permanecer despierto por 12 horas y sacrificando fechas y dÃas especiales.
En este oficio, al igual que otros, no existen los asuetos ni los "puentes" ni los feriados.
Y aunque "arruinan" las fiestas de Navidad para quienes los desempeñan, ofrecen un sustento para decenas de familias y la mayorÃa de ellos lo desempeñan con orgullo y empeño.
Como Ricardo hay cientos de trabajadores en el paÃs que deben permanecer en las trincheras del trabajo en las fiestas de Navidad y Año Nuevo.
La lista de profesiones y oficios puede ser infinita: militares, policÃas, bomberos, enfermeros, médicos, periodistas y locutores, vigilantes, peritos forenses, fiscales, voluntarios de cruz roja, entre otros.
Y mientras miles de personas disfrutan en casa el Nacimiento de Jesucristo o la llegada del Año Nuevo, las personas que se desempeñan en esas profesiones acuden a la tecnologÃa para sentirse más cerca de sus seres queridos.
Ricardo cuenta que llama a las 12 de la noche para saber cómo están y para dar el tradicional "feliz Navidad". Es un contacto corto, pues las finanzas no dan para saludar a los tres de su familia, solo la esposa logra escuchar su voz.
Para la familia de Ricardo la convivencia en familia, el calor hogareño, la comodidad del hogar, queda en segundo plano, pero entienden que se debe cumplir con el deber, son labores que no pueden suspenderse, deben hacerse llueve, truene o relampaguee.
Los médicos y los bomberos, por ejemplo salvan vidas, los policÃas, ofrecen seguridad a la población, los militares, resguardan el territorio nacional, los locutores amenizan y entretienen con sus singulares programaciones, los peritos forenses deben levantar los cadáveres de la escena del crimen, en fin el sacrificio vale el esfuerzo.
Y aunque no haya una mesa decorada al estilo navideño, un árbol de Navidad, o simplemente falte el calor familiar, existe la camaraderÃa, el compañerismo, el compromiso y la satisfacción por el deber cumplido.
La tabla de salvación
Pero no todos los militares, bomberos, policÃas, jueces o incluso vigilantes, trabajan en estas fiestas.
La suerte puede ser la tabla de salvación para tener una o dos noches diferente a las de sus compañeros de labores. La mayorÃa de ellos realizan turnos, que generalmente se hacen mediante sorteos o incluso antigüedad. Ricardo no tiene esa suerte, pues el dÃa que no trabaja no recibe salario.
César Alcerro, guardia de seguridad privado, dice que él tiene la fortuna de "tener libre" las noches del 24 y 31, pero "ya me ha tocado". Dice que "antes lo que hacÃamos era comprar cohetes y los reventábamos a las doce", pero siempre teniendo el cuidado de cumplir con el trabajo, aclaró.
"Uno en esos dÃas no piensa en nada, solo que tiene cumplir el trabajo, de todos modos al dÃa siguiente (25 de diciembre y 1 de enero) uno va para la casa y disfruta con ellos", relata sonriendo y al mismo tiempo aceptando que "me gustarÃa pasarla con ellos, pero no puedo, hay que chambear".
BenjamÃn Oliva, vocero de las Fuerzas Armadas cuenta que los militares de esa institución "quedamos en situación de alerta" por cualquier situación que se presente.
"Hay algunos que lo pasan triste pero no todos, los más sacrificados son los que están en las fronteras pues sus familiares no pueden llegar a esos lugares ni siquiera pueden disfrutar entre ellos porque están en destacamentos militares".
Sin embargo, a ellos la gente de los pueblos los cuida. "Una vez me tocó ir de imprevisto a la frontera, era un 24, y los soldados se asustaron cuando me vieron, porque la gente los tenÃa bien atendidos, con comida y todo, pero todo tranquilo porque la gente los estaba cuidando".
Unos 1,200 bomberos y 16 mil policÃas a disposición
El comandante del Cuerpo de Bomberos de Honduras, Carlos Cordero, informó que en estas fiestas de Navidad y Año Nuevo habrá unos 1,200 bomberos de turno en todo el paÃs.
Esta cifra incluye a los voluntarios, que también ofrecen su tiempo y disponibilidad para dar sus servicios a los que necesiten en esta temporada.
Según las informaciones de la SecretarÃa de Seguridad, todos los policÃas deberán permanecer activos.
Se estima que esa institución tiene unos 16 mil efectivos en todo el paÃs y gozarán de su asueto posterior a las fiestas. A ellos se deben sumar unos 12 mil efectivos militares que también estarán brindando servicios en sus respectivos batallones y destacamentos.
El vocero de las Fuerzas Armadas de Honduras, BenjamÃn Oliva, explicó que estos elementos se compartirán los turnos.
La mitad de ellos prestará servicios en la semana del 24 de diciembre, mientras que la otra mitad lo hará en la semana del 31 de diciembre, explicó.
Lo cierto es que a todos ellos se les reconoce el esfuerzo y sacrificio que hacen al anteponer sus responsabilidades y compromiso con la sociedad al interés particular.