Honduras
La reforma del artÃculo 5 constitucional está "llena de zancadillas" que evitan que el pueblo tenga plenos derechos de usar el plebiscito y referéndum para pronunciarse sobre cualquier tema y sin restricciones.
Esa opinión es la del abogado Enrique Ortez Colindres, quien menciona que el Congreso Nacional puede aplicar algunas "movidas" para evitar que la ciudadanÃa tenga la facultad de ordenar cambios mediante esas figuras de consulta popular.
Según Colindres, el hecho de que la reforma establezca que el resultado de un plebiscito o referéndum tiene que se aprobado por el Congreso limita la voluntad de la ciudadanÃa expresada en un comicio especial.
"Usted sabe que el pueblo es el soberano, según el artÃculo 2 de la Constitución, y cómo es que el soberano le va a ir a pedir permiso a alguien que no es soberano, es como que el hijo le dé permiso al papá", manifestó, haciendo la relación de que será el CN quien al final de cuentas decida sobre las consultas en las que pueda estar interesado el pueblo.
Ejemplificó que en caso de que el pueblo decida anular la prohibición del aborto, haciendo uso del plebiscito el resultado de la consulta se deberÃa de respetar, pero la última palabra siempre la tiene el Congreso Nacional.
La reforma del artÃculo 5 constitucional quita la prohibición de usar el plebiscito y referéndum para derogar los artÃculos pétreos.
No obstante a esta reforma, se mantiene vigente el artÃculo 374 de la Constitución que blinda las cláusulas que se refieren al perÃodo presidencial, forma de gobierno y presupuesto, entre otros.
El poder de refrendar las consultas por parte del Congreso también lo cercena la facultad de la Corte Suprema de Justicia de fallar sobre diferendos constitucionales, dice Ortez.
"Quién se queda con el poder, el poder del pueblo lo tiene el Congreso, le quita el poder a la Corte y quita a los magistrados, se rompe el equilibrio de poderes; entonces, el Congreso se convierte en el dictador de la República".
Trampa
El decreto reformista indica que se tiene que crear una nueva ley del plebiscito y referéndum para regular esos mecanismo, lo que a juicio de Ortega es otro obstáculo para respetar la voluntad de la gente
"Después le meten otra zancadilla que quede pendiente que es donde puede haber una movida, donde dice que los requisitos y condiciones para la aprobación va a depender de la ley especial que se va a emitir; asà que puede ser que la movida no esté en la primera vuelta, sino en la segunda".
"Lo que está pasando es que al pueblo le están agarrando parte (de) su voluntad, que es indebida", consideró el jurista.