Honduras
Las zonas productivas del Bajo Aguán nuevamente se vieron afectadas por las fuertes precipitaciones.
Apenas 48 horas de lluvias fueron suficientes para dejar en evidencia la vulnerabilidad en la que se encuentran sumidos los departamentos de Colón y Atlántida, en el norte del país.
Sin duda alguna que Colón ha sido el más afectado por las fuertes tormentas que se han registrado desde el jueves anterior a causa de la masa de aire frío que ha dejado inundaciones, casas destruidas, damnificados y albergados en varios municipios, y lo más lamentable es la muerte de tres soldados rescatistas y la desaparición de otro.
De acuerdo con el último informe proporcionado por las autoridades de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), se han registrado más de 500 personas evacuadas, en su mayoría en el departamento de Colón, 217 personas albergadas, 5 casas destruidas, 25 damnificados, un puente destruido, un vado dañado y tres carreteras afectadas, dejando incomunicadas a unas 5,000 personas.
Las fuertes precipitaciones han dejado importantes daños en los municipios de Balfate, Colón, y en la comunidad de Taujica, donde resultó dañada la carretera que comunica con Iriona, Balfate y Tocoa. En Omoa, Cortés, también se registró la destrucción de viviendas y parte de la infraestructura.
Es sorprendente
Los pobladores de este sector del valle de Sula se han mostrado sorprendidos, especialmente los que residen en El Paraíso, Cuyamelito, Masca y Potrerillos, debido a la destrucción que dejaron las embravecidas corrientes. La fuerza del agua provocó que en zonas donde no existían pasos de agua, los ríos Veracruz y Paraíso rompieran las calles de acceso, inundando lugares por donde nunca el agua había pasado. El asombro de los vecinos de la aldea Pueblo Nuevo era evidente; el temor rondaba porque, si las lluvias no cesan, el riesgo para ellos es inminente.
En el sector cercano al río Chachahuala, la fuerza de las aguas dejaba un panorama de destrucción. Los pobladores entre los escombros rescataban algunas de sus pertenencias. Kilómetros adelante, en el sector de río Paraíso, la gente con asombro observaba la corriente de agua que similar a un río dividía la que antes fue la calle de acceso a poblados como Pueblo Nuevo y Veracruz.
"Este era un mar tal que no podíamos entrar; ni cuando el Mitch vimos que el río se desviara y llegara a estas zonas donde nunca ha cruzado el agua. Estamos sorprendidos porque esto demuestra que la deforestación nos está dañando sectores que antes no eran vulnerables", dijo Mario López, vecino de la aldea Pueblo Nuevo.
En Cuyamelito, 4 familias se quedaron sin techo; la fuerza de las aguas del río fue tal que se llevó las viviendas.
La colonia Santa Buenaventura fue la más afectada y en riesgo hay ocho viviendas más. Las ocho familias se encuentran ubicadas en el albergue que se habilitó en el centro comunal de Cuyamelito. El alcalde y los vecinos han dado apoyo para abastecerlas de alimentos, pero se necesitan acciones concretas para las familias que quedaron en la calle.
"Una llena como esta nunca se había visto; el río Salifonso causó el daño, mi familia y yo lo perdimos todo. Nadie nos ha dicho cómo vamos a empezar de nuevo... la milpita se perdió, los platanales que teníamos se fueron, quedamos, como dicen, en la calle. Ojalá y se nos apoye", manifestó Carlos Madrid, otro de los afectados.
Son 48 personas las que se encuentran albergadas; se necesitan colchones, ropa y alimentos para los damnificados.
Copeco extiende alerta amarilla por 48 horas
Debido a la cuña de alta presión que permanece sobre el territorio nacional, la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) determinó extender la alerta amarilla poR 48 horas más en los departamentos de Atlántida y Colón.
A través de un comunicado se establece que van a continuar las lluvias en la zona norte del país, así como el alto oleaje y los fuertes vientos en el litoral caribe.
La alerta amarilla se debe a la saturación de los suelos y al alto oleaje producto de los fuertes vientos, lo que impide la salida natural del agua de los ríos hacia el mar, por lo que se podrían generar inundaciones en las partes bajas de estos dos departamentos.
Según los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), en el Caribe hondureño las olas podrían alcanzar una altura de hasta 10 pies, sobre todo en la región de los bancos pesqueros que se ubican en el sector de La Mosquitia. Eso obliga a que las capitanías de puertos restrinjan que zarpen embarcaciones de mediano y bajo calado, ya sea en labores turísticas o de pesca, para evitar tragedias.
Asimismo, se informa que se mantiene la alerta verde en los departamentos de Cortés, Islas de la Bahía, el norte de Yoro y la línea costera de Gracias a Dios.
Mientras se mantenga la alerta, las autoridades de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi) atenderán puntualmente las emergencias que se presenten, especialmente en lo relacionado con la infraestructura, habilitando los tramos carreteros que resulten afectados por las fuertes corrientes, pues actualmente hay tres frentes de trabajo permanente, uno en Atlántida, otro en Colón y otro en Cortés.