Honduras
A sus bolsas llegaron millonarias sumas de dinero, pero todo a cambio de asfixiar la libertad de inocentes hombres, mujeres, niños y ancianos.
Según cifras oficiales de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), durante 2010 se registraron al menos 69 secuestros, cuarenta y dos menos que los reportados durante 2009.
Según los datos estadísticos, Tegucigalpa y San Pedro Sula son las ciudades del país más afectadas con esta actividad delictiva propia del crimen organizado.
El reporte anual de la DNIC establece que durante 2010 los criminales lograron agenciarse cerca de 3,388,000 lempiras, mientras que en dólares la cifra osciló en 950,000 (unos 18,050,000 lempiras), o sea un total de 21,438,000 lempiras, al menos de manera oficial.
Este dinero salió del sacrificio, la angustia y la desesperación de los familiares de las víctimas, que en muchos casos no tienen dinero y optan por deshacerse de sus bienes para recuperar sano y salvo a su ser querido.
Las cifras oficiales indican que otros departamentos que presentaron una alta incidencia en el 2010 en el tema de secuestros son Atlántida y Comayagua, con siete secuestros cada uno. Le siguen los departamentos de Yoro y Olancho, con cinco y cuatro secuestros, respectivamente.
En El Paraíso y Copán se contabilizaron tres raptos, mientras que en Ocotepeque, La Paz, Intibucá, Colón y Choluteca un hondureño fue privado de su libertad a cambio de conseguir dinero.
Aumento
Según las autoridades de la Secretaría de Seguridad, además de los delitos como los homicidios y la "narcoactividad", el secuestro se ha venido incrementando a partir de 2006.
Durante este período, diez personas permanecieron cautivas durante varios días. Esta cifra criminal se cuadruplicó al siguiente año en que se registraron 42 secuestros.
Sin que las autoridades policiales de ese tiempo pudieran combatir este flagelo, en el 2008 se registraron 79 secuestros.
Pero la cifra más alarmante se dio en el 2009, año en que 111 hondureños perdieron su libertad al ser raptados por criminales. En ese año muchas de las víctimas fueron niños y adolescentes, también personas de avanzada edad.
De los 69 secuestros que se registraron en el 2010 la Policía logró la liberación de 37, por presencia policial los secuestradores dejaron libre a otros 16 plagiados y el resto fue negociado por los familiares que pidieron que la Policía no interviniera en el proceso de liberación.
En las operaciones en que se logró capturar a sospechosos se evitó que lo familiares pagaran cerca de cuatro millones de lempiras. Por la comisión de este delito la Policía capturó a más de cuarenta personas que estarían involucradas a la ilícita actividad.
En lo que va del 2011 ya se registran al menos cuatro secuestros y tentativas de secuestro. En algunos hechos los criminales han terminado con la vida de algunas personas para raptar a su objetivo. De los secuestros que se dieron el año anterior todavía hay algunos que no se han esclarecido, en estos casos los familiares han hecho de conocimiento publicó que han cumplido con las demandas de los delincuentes y estos todavía no les regresan a su parientes.
Mientras tanto, las autoridades de la Secretaría de Seguridad han profesionalizado a varios agentes asignados al Grupo Especial Antisecuestros (Geas), quienes han logrado recuperar a muchos hondureños que se encontraban atrapados en las garras de secuestradores.
Los detectives antisecuestros, al momento de conocer un rapto, comienzan las investigaciones de oficio para tratar de identificar y determinar el lugar donde tienen cautiva a la víctima.