Honduras
Los periódicos, las revistas y los libros son su mundo, su pasión, su vida.
En medio de letras, de noticias y de variedades transcurre el día a día de Omar Flores Matute, de 32 años, quien a pesar de haber perdido sus manos en un accidente ha podido salir adelante para mantener a su familia y estudiar para ser todo un profesional universitario.
Don Omar se ha vuelto popular con el transcurso de los más de 15 años que tiene de estar vendiendo en las cercanías del Correo Nacional en el centro de Tegucigalpa.
En un inicio solo vendía periódicos, pero debido a que no le iba muy bien decidió implementar también la venta de revistas y libros. “Entre los libros que vendo también incluyo los que he usado en la universidad, tengo bastante clientela y yo creo que es por la atención que yo les doy”, destacó.
Pérdida
Cuando Omar apenas tenía 14 años sufrió un trágico accidente que le cambió la vida por completo: la pérdida de sus manos.
“Fue en un frío mes de octubre en la casa de mis padres en la colonia El Pedregal, en donde unos niños estaban elevando unos barriletes, y como para esa temporada hay mucho viento, pues los tales barriletes quedaron enredados en el cable de electricidad.
Entonces esos niños se subieron a la construcción de mi casa para alcanzarlos pero como a mí me daba miedo que les pasara algo, es por ello que opté por yo bajárselos mediante un tubo en donde me quedé pegado por la electricidad unos 15 segundos”, manifestó.
Todo ocurrió tan rápido que luego fue llevado de emergencia a un hospital, en donde estuvo ingresado casi un año para recibir tratamiento.
“Al inicio luego del accidente fue doloroso ya que varias veces visité los quirófanos, pero gracias a mi familia que me apoyó bastante es que he logrado salir adelante”, indicó.
Futuro periodista
Pero su deseo de superación y su ánimo de no verse derrotado ante las adversidades de la vida ahora lo han llevado a imponerse un nuevo reto.
Omar, con mucho esfuerzo, se puso las pilas para aprender a escribir, y fue así como en el año 2007 se graduó de Perito Mercantil en el Instituto Tecnológico Nuevos Horizontes.
Luego ingresó en 2008 a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, matriculándose en la carrera de Periodismo.
“Por vocación fue que me gustó esta carrera y en la rama que me gustaría desempeñarme es en el periodismo deportivo radial ya que le entiendo muy bien al campo deportivo porque lo leo y también juego fútbol”, destacó.
Esteban Dagoberto Luján, mejor conocido como “El tigre Luján”, es uno de los narradores radiales de fútbol de gran inspiración para Omar Flores, de quien ha aprendido mucho, y tanta es su pasión por ser comentarista que siempre que puede se pone a practicar en su casa.
No hay obstáculos
Al principio la gente dudaba de las capacidades de Omar, pero él demostró por sí mismo su perseverancia y talento gracias a sus calificaciones.
“Llevo pasadas como 21 clases de periodismo, y no me he quedado en ninguna asignatura ya que siempre pido asesoría con respecto a qué clases me convienen matricular de acorde al plan de estudios”, explicó.
“Los exámenes los hago normal, como cualquier alumno, porque con los brazos puedo escribir bien, e incluso a veces mejor que cualquier estudiante. Hay maestros que se sorprenden por la bonita letra que tengo”, manifestó.
Cada día Omar trata de aprender más mediante la buena lectura. Ha aprendido a tener muy buena ortografía y domina regularmente el inglés, el cual pone en práctica cuando algún extranjero visita su puesto.
Otra de las metas de Omar, además de graduarse como licenciado en Periodismo y ser un comentarista deportivo, es estudiar Derecho ya que él es perseverante y apunta a lo más alto. Incluso desea en un futuro crear una ONG de un centro de integración para el desarrollo del limitado físico, ya que le gustaría ayudar a personas discapacitadas que no tienen oportunidades.
“Con mi mente positiva he salido adelante, Dios es mi gran apoyo, con este puesto me he defendido, no tengo ayuda de nadie, con esto mantengo a mi familia y pago mis estudios”.
Omar Flores es un gran ejemplo a seguir ya que ha pesar de haber perdido sus manos, él no se rindió y demostró que en la vida no hay obstáculos para salir adelante.